El precio de la carne que es inalcanzable en muchos hogares y que tantas discusiones, enojos, protestas acarrea se vió claramente expresada en dos oportunidades en Campana cuando los super e hipermercados Coto y Carrefour publicitaron en dos ocasiones que se venderían cortes a $6 y a $7 el Kg., con diferencia de varios días entre sí.
El último fin de semana fue una muestra de ello.
Las amas de casa se volcaron masivamente para poder adquirir a ese precio los cortes de la publicidad. A las 8 de la mañana , cientos de personas ya estaban prestos a llevar aunque fuere algo de carne. En Coto el día de las ofertas, la cola daba toda la vuelta al edificio y en Carrefour que fue el sábado y domingo pasado, , la gente no dejaba llegar los carros de los repositores a las góndolas, ya que se servían directamente de los mismos.
Apretujones, empujones, en fin, una lucha llamativa para poder lograr este beneficio.
Muchos abandonaban la ilusión de llevar un pack de carne, otros más rápidos tenían en sus carritos varios kilogramos y he aquí la cuestión.
El pueblo se está acostumbrado a sufrir este tipo de avalanchas, cuando en realidad es el país que históricamente consumía carne a diario, y que tendría que tener varios precios. Los cortes más caros para los que pueden acceder y los más baratos que estén siempre en las góndolas.
Quizás así todos comerían una porción. Pero quienes tienen que tomar las decisiones no lo hacen y es por iniciativa de estos centros de ventas que de vez en cuando ponen al alcance la mercaderia.
En las dos oportunidades la gente como hormigas se lanzó a comprar carne, la que fuera, pero carne.
Qué más tiene que sufrir el pueblo? ¡Por favor!



