La situación y funcionamiento del Congreso de la Nación en este período 2010, al margen de dejar mucho que desear, marca claramente dos cosas. Una de ellas es la crisis política que ya no solo se percibe y se trata de esconder, sino que afecta la labor parlamentaria y se sostiene fuera de ese parlamento nacional y que esperemos no rebote hacia los niveles ejecutivos y legislativos provinciales y municipales, aunque puede llegar sí, a afectar a los partidarios políticos, inclusive aquellos sin representación parlamentaria.
Esto a su vez, deja a la vista lo que sería el segundo punto a saber, la clara necesidad por parte de nuestros representantes, de reiterar hasta el cansancio para tapar lo dicho, lo que suena como el gran "verso" político actual, y que en el contexto de las realidades y conformaciones de las legislaturas y del mapa político tras las elecciones de 2009, palabras como "consensos" y sostener un "diálogo en pos alcanzar acuerdos que beneficien a todos los argentinos", y así, hacernos creer que lo llevarán adelante, porque son todos creíbles y confiables quienes lo proclaman. Pero, no quedan dudas que todo lo contrario es lo que sucede.
Una vez mas, así como la oposición no diera quórum hace unas semanas atrás, la posta es ahora de los senadores kirchneristas (situación que se repitió en Diputados), por tercera vez, dejando a los argentinos con la sensación que nos están robando la guita además de tomarnos el pelo, con una falta total de escrúpulos, dejando a la vista una actitud autoritaria y despótica del oficialismo, intransigente por parte de la oposición, donde no se puede hacer mas de lo que el oficialismo encabezado por el Senador kirchnerista Miguel Picheto y su amigo Diputado Agustín Rossi proponen, a dichos y orden del propio Néstor Kirchner, en un claro mensaje que podríamos descifrar como "no voy a dejar que me ganes una votación en el parlamento".
Esta situación, no solo al que entiende mínimamente de política sino a todo argentino, debe preocuparle y mucho, como para saber en que contexto político estamos inmersos, e informarnos de cuál es la actitud de nuestros legisladores que se llenan la boca con discursos grandilocuentes buscando acusar al resto, de los propios problemas e inconvenientes. Así, la inaceptación de la realidad parlamentaria por parte del oficialismo, los lleva a denunciar irresponsabilidades o acciones destituyentes o golpistas, tratando de exculparse de su propia irresponsabilidad e inoperancia, lo que debe llevarnos a sacar conclusiones como ciudadanos.
Todo esto se plasma en medio de denuncias desde la otra vereda, por actitudes que rayan con el autoritarismo violento, el absolutismo, y permiten hasta escuchar cometarios sobre la búsqueda o la intención de paralizar el parlamento, y tiene solo que ver, y surge de las propias declaraciones de los legisladores oficialistas, con que la oposición no estaría otorgando lo que el kirchnerismo pretende, quienes no se terminan de dar cuenta lo que la sociedad ha decidido con su voto, y el respeto a dicha decisión debe ser no solo expresado sino demostrado en el cumplimiento de la tarea para la cual fueron electos, sin alcanzar la divulgada intención de descontar de sus dietas el 20% ante una nueva ausencia al Parlamento.
Este tipo de actitudes, y sin dejar de señalar que no todos han sido errores por parte del Gobierno Nacional, se condicen con situaciones como la que se vive en el IDEC, sobre todo a partir de la intervención del Estado con Guillermo Moreno a la cabeza, que nos ha hecho conocer en las últimas horas, un informe estadístico que genera otras sensaciones que se suman a la vergüenza del parlamento.
El INDEC acaba de informar en porcentajes sobre un total de 31 aglomerados urbanos, y de acuerdo a los últimos 6 meses de 2009, que 692.000 hogares, los que incluyen 3.148.000 personas, se encuentran por debajo de la línea de pobreza
Además, señala que en dicho conglomerado urbano, 226.000 hogares se encuentran, según el gobierno, bajo la línea de indigencia, "lo que supone 847.000 personas indigentes, es decir, la porción de las familias que no reúne los ingresos mínimos para adquirir la canasta básica de alimentos se redujo en los doce meses de 2009, de 3,3 a 3%, del total de esos sectores, y de 4,4 a 3,5%, de los habitantes".
Lo que no dice el INDEC que estos números están dados proyectando e incorporando a todos aquellos alcanzados por la Asignación Universal por hijo, y aquellos que forman parte de las cooperativas del Programa Argentina Trabaja, que si bien es un excelente programa, no deja de ser una realidad transitoria para quienes forman parte de ellas.
Si una consultora no es justamente opositora es la de Artemio López, quien según expresó en diversos medios, los datos dados a conocer por el INDEC no se acercan a los que su consultora obtuvo, ni los que la Iglesia Católica ha obtenido, y señaló que su encuesta se realizó "a partir de considerar diferentes datos de variaciones de precios de los alimentos y servicios esenciales, que son los que más han subido en los últimos años".
La misma indica que existe un 30% de pobres y un 10,5% de indigentes, contra los números oficiales que marcan el 13,2 y el 3,5 % respectivamente, y agrega el INDEC que "la pobreza bajó" pero "el 29% de la riqueza del país es del 10% más rico" de los habitantes.
Indudablemente, todo es parte de un contexto amplio en el que estamos inmersos y que cada día nos obliga a mirar con mayor atención todo lo que acontece políticamente a nuestro derredor. Quizás, en algún momento nuestros gobernantes, legisladores incluidos, se den cuenta que el pueblo ya no se deja arrastrar de las narices, y que la vergüenza que es hoy para los argentinos el Parlamento Nacional (sumado al INDEC entre otros), solo nos hace pensar que cada discurso proclamando, o esa "intención" de alcanzar consensos y de mantener un diálogo fructífero, no es más que una burda intención de seguir tomándonos como torpes esclavos de sus decisiones y necesidades, olvidando que el pueblo tiene, cada vez con mayor convicción, libertad de observar, de opinar, de actuar y de reclamar desde otra actitud, a quienes deben laburar por lo que fueron electos, nuestros representantes, y trabajar en beneficio de todos los argentinos.
Claudio López Ruiz
Periodista



