Nuevamente estamos con ustedes, para compartir en lo que resta de este verano 2010 las resonancias que se fueron produciendo a partir de las clases del Curso de Introducción al Psicoanálisis dictado a lo largo del 2009. Este Curso continuará durante el presente año, es abierto y gratuito, y hacemos de esta vía una forma de invitación a los que están interesados en este discurso. En este caso quien habla es Natalia Rotondo, comentando una clase de Lucía di Fino
Freud decía que la función del sueño era ser "Guardián del dormir". Esto tiene que ver con el trabajo del sueño que consiste en dos operaciones primordiales: el desplazamiento y la condensación, que son generados por vía de la censura, que impide que lo inconciente pase a la conciencia.
En el dormir esta censura esta disminuida, cuando en el estado de vigilia esto no es así y así el inconciente no aflora cotidianamente. En el dormir al estar disminuida la censura el material psíquico, que es la matriz inconciente, es decir, la materia prima del sueño, traspasa de alguna forma la censura y se construye el sueño. ¿Como pasa este material psíquico inconciente la barrera de la censura? Por medio del desplazamiento y la condensación. La condensación consiste por ejemplo en aquel sueño del que solo recordamos muy poco de su contenido y en el momento de las asociaciones y las ocurrencias que se dan en el análisis, surgen pensamiento oníricos que están latentes, es decir que hay mucho mas de lo que se puede hablar, por lo tanto se puede decir que una representación tiene varias asociaciones. El desplazamiento, tiene que ver con el interés, la importancia, supuestamente aparece en el sueño algo irrelevante, pero por asociación esta ligado a una representación importante, con un peso mayor.
La función del sueño, como guardián del dormir, radica, en que protege a la conciencia de enterarse de cuestiones inconcientes que son el problema central, es decir, que la conciencia no quiere enterarse de dichas cosas, por eso están arraigadas en el inconciente, pero por medio de las de las deformaciones que sufren, por medio de la condensación y el desplazamiento, la conciencia, se anoticia de algunas cosas, es decir, de las cosas que recordamos del sueño. El relato del sueño, no es el sueño punto por punto como ha sucedido, sino que es una elaboración de lo que soñamos, una interpretación de lo soñado, ya que al ponerlo en palabras, uno busca darle un tono lógico, eliminado contradicciones, que tal vez en el sueño estaban, ya que en él hay no contracción, hay deformaciones y en el relato manifiesto, esto se disminuye, ya que se trata de darle una coherencia.
¿Qué se hace en el análisis, con este relato del sueño?
Se piden y se buscan asociaciones, cuando un paciente trae un sueño, se entra transferencia, ahí es donde se busca la interpretación, esto el dispositivo, es decir que no es lo mismo que contarle el sueño a un amigo. Freud dice que la interpretación, no es acabada, a veces un sueño no cierra completamente y nos encontramos con algo muy duro, muy difícil de roer, a esto Freud lo denomina "El ombligo del sueño", esto es un limite, se llega a un punto del sueño, que es muy difícil de desenmarañar, a esto Freud lo denomina como un "lugar en sombras". Él dice: "en la interpretación se observa que de ahí arranca un madeja de pensamiento oníricos que no se deja desenredar".
El sueño no se hubiese producido si la resistencia y la censura hubiesen estado tal como están durante el día.
¿Que pasa cuando nos despertamos?
Aquí es donde aparecen los OLVIDOS. Freud dice que el olvido, es que el sueño ha cumplido con su función de "Guardián del dormir", por que este inconciente que intenta pujar, volvió a su lugar y uno se despierta y parece que no ha soñado, es decir, la conciencia no se ha enterado de ese deseo del inconciente que ahí pujaba. Aquí esta la función del sueño, poder tener todavía ahí a un cierto costado, el deseo inconciente, que nos enteramos pero deformado, de lo inconciente que pujaba.
El olvido, permite que uno pueda seguir durmiendo, si no nos exaltaríamos ante cada representación inconciente que se nos aparezca.



