La claridad de la mañana de domingo presagiaba una jornada agradable. El grupo partió de Plazoleta Gral. Belgrano de Campana, pedaleando su ruta hacia la aventura, con la energía de siempre, energía que hace un recorrido casi ilógico: de la planta de los pies, al tamborileo del corazón.
Recorrer los primeros kilómetros rumbo a la ciudad de Zárate pasando por debajo del puente Zárate Brazo Largo implicó, casi al instante, comenzar a desabrigarse, ya que el calor se hacía sentir. El camino y la espectacular mañana invitaba a acelerar cada vez más, sin embargo, mantener un ritmo constante es nuestra meta.
Después de 2,20 hs. de pedaleo llegamos a Lima, estuvimos recorriendo un poquito el pueblo y luego partimos hacia el mercado de nuestro amigo Antonio, que con la amabilidad de siempre ya tenía preparado el almuerzo. Digno festín para recuperar fuerzas.
Después de almorzar decidimos continuar con la marcha, a todo esto ya eran más de las 13:10, cuando emprendimos el regreso, por asfalto en pleno horario de la siesta, con un sol que apretó bastante, pero nuestras ganas de llegar fueron más y en aproximadamente 2 hs. de pedaleo a full, retornamos a nuestra querida ciudad de Campana.



