El operativo policial, de unos 120 efectivos, garantizó la seguridad del plantel visitante que pudo regresar a Zárate, sin ningún tipo de problemas.
Suele ocurrir que se habla de la violencia de algunas hinchas ó de los hechos que estas generan. Pero ayer, los hinchas de Dálmine mostraron hasta el final del partido un excelente comportamiento que solo se vio opacado por un intento de un puñado de hinchas de intentar ingresar al campo de juego al final del encuentro que fue violentamente reprimido por un grupo de infantería llegado desde otra ciudad y quizás acostumbrado a otro tipo de hinchadas.
La violencia esta vez estuvo presente dentro del campo de juego, ya que sobre el final del encuentro, el jugador de CADU, Ladogana le dio una trompada en el rostro a uno de los dirigentes de Dálmine que hacía las veces de camillero. Este reaccionó y se armó un tumulto, donde varios jugadores y algunos dirigentes aprovecharon para repartir algunos golpes.
Cuando los ánimos se tranquilizaron, el DT Celeste, simuló haber recibido un piedrazo y se desmoronó sobre el césped del estadio de Mitre y Puccini, ante la risa de hasta los propios integrantes del cuerpo técnico celeste que lo miraban asombrados.
Por último se dio un incidente en la zona de vestuarios, donde un fotógrafo de la página oficial del club de Zárate, se trenzó a golpes con un dirigente violeta. Todo se calmó, y el plantel del equipo de la vecina ciudad, pudo retirarse sin problemas del estadio.
Afuera los hinchas del viola, festejaban con tranquilidad.
Di Giuli, simuló un golpe, pero ni el árbitro, ni el juez de línea "compraron".



