Así comenzó su charla el economista Carlos Ábalo en la reunión convocada por el Club Progresista. Agregando de inmediato que esto tampoco es posible sin una fuerte sociedad con Brasil y con los otros miembros del Mercosur. Pensar que la Argentina puede volver al viejo sistema agro-exportador vinculado solamente al capital financiero, es no tener en claro los desafíos del siglo XXI. Ese esquema perverso solamente puede sustentarse con políticas que agudicen la distribución del ingreso en perjuicio de los sectores más vulnerables. Nos llevarían a aumentar el desempleo y a recurrir al endeudamiento externo, como única fuente para cumplir los compromisos internacionales.
La inserción de Argentina en el mundo se debe realizar con un Modelo de Acumulación que diversifique las exportaciones, agregando valor agregado a las existentes e impulsando la incorporación de tecnología y productos no tradicionales, que el conocimiento científico argentino está en condiciones de alcanzar.
La aparición de China y la India en el mercado mundial como fuertes compradores de alimentos, abren una posibilidad inédita para nuestro país, siempre y cuando, los capitales originados en esas exportaciones se reciclen en desarrollo industrial y no se transformen en rentas financieras o decididamente parasitarias.
Todo esto se refleja en la lucha política, ya que estos dos modelos se confrontan y tienen su expresión en alineamientos ideológicos, que reflejan dos concepciones respecto al futuro de Argentina.
El actual modelo de acumulación siempre ha tenido resistencias a lo largo de la historia argentina, se hace necesario explicarlo, difundirlo y hacerlo llegar a la mayor parte de la población para darle sustento político. Será en el terreno de la democracia y la soberanía popular, donde finalmente se dirima el conflicto existente.



