Muchas veces oímos, que tanto hombres como mujeres tienen esta expresión, "La vida cristiana está llena de prohibiciones", la mayoría de las cosas están vedadas, encontramos muchos ¡NO!.
Varios hombres estaban reunidos, disfrutando de una taza de café y charlando sobre varios temas con las discusiones habituales, pero de repente, parecían haberse puesto de acuerdo, al querer justificar, cada uno, ¡Porqué no eran cristianos y estaban alejados de Dios!, argumentaban que la fe cristiana, olvida los problemas reales de la sociedad y priva al hombre y a la mujer de los placeres de la vida.
Un hombre que estuvo escuchando en silencio a todos por igual, pidió hablar y dijo:
Escúchenme bien: un día decidí aceptar a Jesucristo como mi salvador, y comenzar a transitar la vida cristiana y efectivamente, ¡Cuánto es, lo que he perdido!.
Todos lo miraron con asombro al oír su confesión y este hombre agregó: Yo bebía cada vez más, arruinaba mi salud, mi matrimonio. Jesús hizo que perdiese el gusto por la bebida y el deseo de volver a embriagarme. Me sentía solo, pero Jesús me comunicó riqueza de un corazón nuevo y me dio un gozo maravilloso. Podría citar aún un montón de cosas mas que perdí: mis preocupaciones, mis angustias y amargura. Perdí todo lo que arruinaba mi vida y recibí una felicidad que nunca hubiera imaginado.
Muchos otros podrían decir que perdieron su adicción por las drogas, por el juego, por distintos vicios, que perdieron de ser violentos y golpeadores, que perdieran su infidelidad, y ganaron de nuevo a su familia.
Estimado lector permítanme rescatar de la Biblia estos pasajes:
Mateo 16: 26 ¿Qué aprovechará el hombres, si ganare todo el mundo y perdiere y alma?
Filipenses 3: 8 El apóstol Pablo dice estas sabias palabras: Aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.
Lucas 12: 19-20 Un hombre había amontonado muchas riquezas y dijo a su alma, ahora solo a disfrutar; pero Dios le dijo, necio esta noche vienen a pedir tu alma y lo que tienes ¿De quién será?
Si el temor a perder cosas te impide aceptar a Cristo como tu Salvador, ¡PIENSA!: sin una RELACIÓN DE FE CON DIOS, ¡perderás mucho más!, ¡Perderás tu alma!.
Dios te guíe y de luz para ver con qué actitud ganarás más, de lo que tiene real valor, tu alma.
Busca una iglesia que enseñe la palabra de DIOS, hasta la próxima semana. Dios mediante.
¡Qué tengas una semana bendecida! Roberto Morales
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