Las zapatillas "Flechas" blancas recién compradas, los cordones ordenadamente atados, las medias hasta apenas debajo de la rodilla marcaban un doblez prolijo y era sostenida por un elástico que no la dejaba caer, debía tener la misma altura que la de la otra pierna, no vaya a ser cosa que no se parezca a su ídolo del fútbol.
Sentado en el umbral de su casa veía pasar algunos autos y de paso escuchaba un poco de música con el solo echo de que el tiempo pasara rápido y llegase el momento para el que se estuvo preparando desde que nació, o sea, hacia 8 años.
Algo pasaba en su estomago, un malestar raro que nunca había sentido se empecinaba en volver una y otra vez, su papá, que había pasado lo mismo en varios momentos de su vida, le dijo que eran nervios y ahí se quedo tranquilo. Había llegado el día, faltaban pocas horas para jugar al fútbol, y no era poca cosa. Esta vez era distinto a todas las veces que jugo antes, no es la vereda de baldosas amarillas, ni la calle apenas peligrosa con un cordón lleno de agua sucia, ni tampoco el patio de la abuela al que ya no le quedaban plantas de tantos pelotazos, y si bien siempre compartía este juego con sus amigos, esta vez del otro lado, había otros niños como él, de su misma edad pero que no les conocía el nombre ni tampoco las caras pero además iba a haber otra cosa desconcertante, iba a haber gente en las tribunas que lo iba a alentar pero también iba a alentar a los otros chicos desconocidos. Había llegado el momento de debutar en el "Baby de Plaza Italia".
Cuando llegó junto a sus padres y abuelos, tan ansiosos como él, se encontró con sus compañeritos con los que había jugado tanto, y ellos sentían lo mismo. Subió al vestuario y le dieron una camisita verde con el número 9 en la espalda, que con sus pantalones, medias y zapatillas blancas con cordones precisamente atados, quedaba bárbara
Estaban todos los padres y abuelos de sus compañeros y así se mantuvo durante todo el campeonato, padres y chicos que formaron una familia que empezó a disfrutar del juego más integrador, el fútbol. Los familiares no faltaron a ningún partido, inclusive algunos tíos no dejaban de ir, tardes enteras cortando papelitos para saludar el ingreso a la cancha, alentando, aplaudiendo y cantando, todo el entorno del niño en juego acompañó este proceso de crecimiento social y deportivo, que se corono con un asado para todos en su casa cuando el equipo se coronó 1er Campeón INVICTO Categoría Mosquito 1969 del "Baby Plaza Italia".
Así fue este camino con padres al lado, con padres conociendo a otros padres, con madres, padres y algún que otro abuelo esperando a la salida de vestuarios, nadie llegaba ni se iba sin sus padres, nunca un padre se enojo con el Director Técnico y menos con las personas que oficiaban de referee (los Sres.Colazzo y Don Gaito). El haber salido campeones tiene mucho que ver con el comportamiento de "ladear" a los padres, de aprender al lado, de saber de respeto, de sentimiento y educación tanto social como deportiva.
Volví al baby después de 40 años, visite sus tribuna y reconocí la cancha en la que me había divertido y aprendido tanto, podía verme corriendo y recordé una imagen en la final con la escuela Nro 16, que creo que dirigía el Sr. Dalmiro Gorgues, de un jugador gordito, que no recuerdo el nombre, que antes de entrar a la cancha, me felicito y me deseo suerte, este es un recuerdo imborrable, que tiene muchísimo que ver con la instrucción de sus padres y del director técnico. Sres. padres, esta es la historia, hablen con sus hijos, pregunten que sienten, como se divierten o no, sepan de su sentir…no los dejen solos, así los vi en el baby, había padres que llevaban a la casa a 2 o 3 chicos…no los dejen solos…la calle, la TV, los entornos, las juntas y los aprendizajes no son los mismos.
En la foto: Parados: Sr.Leandro Quiteros (DT) , Gustavo Sulima, Fabián "Saguri" Sarna (arquero!!) Ricardo Aguilar, Fabián Sancho, el padre de Sr. Quintero y abuelo de Luís, Agachados: el "Nito" Bianchi, Oscar Cassol, yo y Luís Quinteros con la pelota.
Escuela Nro 9 - 1er Campeón Invicto Cat. Mosquito del Plaza Italia…pero no estábamos solos…
HASTA LA PROXIMA Y GRACIAS…
NESTOR OSCAR BUERI
Observador y Coordinador de Grupos
Psicólogo Social
nestorb_ps@hotmail.com



