Antes que nada, y como preliminar, estas líneas intentan ser un agradecimiento a nuestro señor obispo Monseñor Dr.Oscar Sarlinga, por su visión integradora de la riqueza de aspectos devocionales de las advocaciones marianas con los misterios fundamentales que sustentan dicha práctica, en efecto la revitalización de la peregrinación del Pueblo de Dios al Santuario de Luján es una muestra, demostrativa por las decenas de miles de participantes en estos años de su gestión pastoral. Otro tanto de la devoción a Nuestra Sra del Rosario y ahora: Nuestra Señora del Buen Ayre….y aquí me quiero detener para profundizar ese amor a la Madre de Dios en este título tan amado como olvidado, asociado indebidamente si se lo identifica con exclusividad a la urbe porteña, y a la entronización del sábado 4 de septiembre, realizara de la insigne escultura de Nuestra Señora del Buen Ayre en la Co-Catedral de la Natividad del Señor en Belén de Escobar.
1) Origen de la advocación. La llegada y arraigo de una imagen por mar en una caja de madera a las costas de Cerdeña y la encomienda que la Santa Sede formulara a la Orden de la Merced (PP. Mercedarios para la Redención de Cautivos) es anecdótica al momento de establecer que misterio salvífico subyace bajo esa advocación. Analicemos la representación. La talla en madera, con el Divino Infante sostenido sobre el costado izquierdo y un cirio encendido en la mano derecha nos dan la pauta de una representación de Nuestra Señora de la Candelaria, manera de reducción a lo devocional que en los países latinos se confirió al misterio de la Presentación del Señor y la Purificación de la B. V. M.
2) La fiesta del "Encuentro" de Dios con el Hombre que desde los primeros siglos concluía con un devoto lucernario, con el cual hoy día se inicia la celebración en rito romano. Sería impreciso señalar que la vela recuerda a los cirios que portaban en procesión los "rescatados" de los moros por los frailes mercedarios Ya que la imagen ya la porta desde su hallazgo, y luego se le confía a la mencionada orden mendicante. Además, universalmente, la "Candelaria" es representada de esa manera. La "carabela" o "navío" que se acopla junto a la vela se trata de un exvoto más tardío, y luego se añadió inseparablemente de esta advocación nueva, "Bonaria" por el lugar de Cerdeña donde se le levantó una iglesia, y luego su patrocinio extendido a los navegantes del Mediterráneo.
3) Ciertamente no sería extraño que Don Pedro de Mendoza, al igual que otros funcionarios y militares hispanos desconociera la advocación. Aún más, le acompañaron dos frailes mercedarios en la expedición . La primer misa celebrada en las márgenes el Río de la Plata - no obstante- fue por la expedición de Don Antonio Solís, veinte años antes, y se empleó tabaco provisto por los naturales , en vez de incienso a falta del mismo.(Un hermoso óleo en el Museo Histórico Nacional nos da cuenta de ello).
4) Lo que conocemos de la expedición de Don Pedro de Mendoza, es fundamentalmente la"Crónica" de un tripulante alemán, Ulrico Schmidl, luterano, quien quizás hubiera participado con el mismo Don Pedro de Mendoza en el "Saqueo de Roma" de 1527 por las tropas de Carlos V - aunque en contra de las órdenes del emperador- Enrique Larreta en su novela"Las dos fundaciones de Buenos Aires" alude a este episodio no con cierta ironía al destacar el perfume a incienso que tenía el equipaje de Don Pedro y los objetos productos del saqueo. La "Crónica" de Schmidl, escrita en alemán es un clásico en sus traducciones y la única fuente de las vicisitudes del"oppidum" o plaza fuerte, no ciudad, fundada por Don Pedro de Mendoza, con las facultades político-militares de "Adelantado" en las riberas del Plata el 2 de febrero de 1536. Par no repetir la toponimia de "Candelaria" con la que se había intitulado a un asentamiento en la ribera oriental ( véase el paralelismo y coincidencia que destacamos) se le llamó "Nuestra Señora del Buen Ayre, no como relata Schmidl con evidente menosprecio" por el buen aire que se respiraba" sino por Nuestra Señora. Cual fue el lugar? Los historiadores con fundamento o no, van rotando de la costa de San Isidro, pasando por el Parque Lezama- ya en capital-, la Vuelta de Rocha, Puente Alsina, etc. Cabe señalar que el Delta del Paraná no se extendería por ese entonces más al sur de la altura de Río Luján o Ingeniero Maschwitz. Pero ese no es nuestro tema. Como tampoco las hipótesis acerca de la muerte de Don Diego de Luján y en el río al que le dio su nombre( ¿arrastrado por 60 kilómetros por su caballo desde la actual Buenos Aires?). Concluyamos con que, entre los sostenedores de la ubicación en la ribera del actual Paraná de las Palmas, entre Río Luján e Ingeniero Maschwitz, está Federico Kirbus y su obra "Las tres fundaciones de Buenos Aires". Relevamientos topográficos aéreos que le darían la razón, yacimientos de asentamientos españoles a la altura de El Cazador en Belén de Escobar, etc. Tampoco es nuestro tema. Lo cierto es que es tan legítimo erigir un monumento- ciertamente bello y expresivo- a Don Pedro de Mendoza en el Parque Lezama, como entronizar una imagen de Nuestra Señora del Buen Ayre en Belén de Escobar.
5) El "oppidum" tuvo muy desgraciado suceso. Duró muy poco, incluyó peleas internas, ajusticiamientos, actos de canibalismo por el sitio de los aborígenes y su total evacuación. Don Pedro, ya sifilítico, retornó a España muriendo en alta mar y siendo allí mismo sepultado. Don Juan de Garay, no obstante, en 1580, quiso mantener una unidad moral entre el"oppidum" y la "ciudad" que ahora fundaba con todos los elementos jurídicos de "fundación" en nombre de la Corona. La ciudad se llamaría "Santísima Trinidad" ( por el domingo de Trinidad que fuera el 11 de junio de 1580) pero el puerto se llamaría "Nuestra Señora del Buen Ayre" denominación que a la postre incluyó a todo el complejo de puerto y ciudad.



