Con frecuencia se usan expresiones del estilo de: frío infernal o mala suerte. En ambos casos hay dos palabras que se contradicen; sin embargo es un recurso muy utilizado en literatura como conjunción de opuestos para dar énfasis a una idea o sentimiento. El diccionario define oxímoron como una combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; por ejemplo, un silencio atronador.
Como no podía ser de otra manera, fieles al uso adecuado de la lengua y prisioneros de las normas, hacemos nuestro este recurso literario para potenciarlo y finalmente vernos reflejados en él. El ser humano es controversial. Esa naturaleza se mezcla y condensa en la sociedad, por lo que estas suelen también ser contradictorias y de aquí no se puede zafar, por más que Dios sea argentino. Veamos un ejemplo del uso de esta figura retórica donde cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.
Hay que actuar con naturalidad y mantener la tensa calma, dice el sindicalista a quienes lo sostienen con su trabajo, acostumbrado al riesgo calculado del engaño. El empresario, frente a los que transpiran, sabiendo lo eficaz del ataque defensivo, experimenta un par de lágrimas falsas por el crecimiento negativo de su empresa,. Es un secreto a voces que ambos están acostumbrados a las mentiras verdaderas.
El lugar que dio 5 Premios Nobel, convive con el dulce tormento diario de la televisión ramplona y sus personajes de subsuelo. En el devenir, un pequeño gigante como el Dr. Rene Favaloro, quedó lleno de vacío y con la triste gloria de su lucha contra la corrupción.
Duele y no se siente. Quienes hicieron la vista ciega a los golpes institucionales que impusieron una soberanía limitada, hoy se amparan en nuestra memoria que es inmensamente pequeña y están seguramente ocupados con graciosa torpeza en elegir un voluntario.
Ya que los que administran intentan sacar ventajas de simples complicaciones, hay que tomar cierto riesgo calculado, una especie de peligro controlado ante quienes se eligen. Ante la escasez de pequeños gigantes, demandar tolerancia cero a la ignorancia y déficit cero para las crecientes desigualdades sería un buen comienzo.
El lector ya avisado pudo seguramente encontrar en el texto una veintena de oxímoron, cuyo significado nos dibuja como una metáfora. Para un observador de utopías objetivas, el problema, en definitiva, no son las contradicciones sino como estas se procesan, desarrollan, compensan, neutralizan y superan. Y para lograr eso - usando una frase muy de coyuntura, ¿quién nos tiene atados los corazones? No obstante, se percibe cierto grito mudo pero como dijo el famoso cómico Benny Hill: "Que nadie se queje no quiere decir que los paracaídas no tengan fallas".
El autor es egresado del Taller Escuela Mariano Moreno (TEMM), de Periodismo y Comunicación y Presidente del Centro Ismael Garzón de Estudios Literarios y Periodísticos (CIGELP).



