La puesta en actividad del órgano colegiado deliberativo es algo positivo de la politización, porque ya no sirven sólo de escribanía del gobierno los cuerpos legislativos en el ámbito nacional y local.
Una vez que despejamos para ver tras el ambiente enrarecido creado por las acusaciones, vemos lo trascendente: tienen tratamiento proyectos que dormían por falta de mayoría para ser tratados, y hoy tienen una oportunidad. Hay que seguir abriendo caminos a la participación del pueblo en la democracia , y debe ser a través de las Instituciones , sea en el Municipio , Nación o Provincia.
Se ha dicho que los argentinos cuando despiden a Alfonsín demuestran que valorizan la democracia por principio, como lo deseable ; pero a la vez , desconfían de las instituciones que dentro de ella deberían brindar los mecanismos de control en la gestión, para que esa democracia se realice. A mas de 25 años, hemos logrado consolidarla en lo electoral, y es hora de ponerla a funcionar en sus mecanismos.
Encuestas de Hernandez y Mora Araujo, que muestran que los argentinos valoran los comicios como expresión democrática, pero desconfían de su poder para cambiar el estado de cosas ; y también que los partidos políticos están en un escalón bajo en relación a otras organizaciones sociales y políticas , junto a los sindicatos ; ello es señal de que hay una crisis de representación por la desconfianza .
Veamos algunos rasgos de la gestión política que pueden tener que ver con esta falta de confianza. Dicha gestión se pone en marcha con los políticos electos , que duran por un período, y también con el personal de carrera de la Administración Pública, con permanencia y formación en cargos burocráticos estables; sin embargo, en los hechos, estos funcionarios no tienen el ascenso continuo en la Administración, y entonces no llegan a volcar la experiencia que adquirieron, porque con el cambio del partido gobernante, se cambia la burocracia de nivel, y no se hace como en otros países como Brasil, por ejemplo, en que estos expertos en gestión pública tienen garantía de estabilidad en la reglamentación, y ésta se respeta; así van ascendiendo en la organización estatal , que se enriquece con personal en lo técnico administrativo de rango , estable , que trasciende los distintos gobiernos.
Esto no sólo ayuda a mejorar la eficiencia , sino también la transparencia de esta gestión estatal , que la hace confiable. Para valorar el sufragio no solo como acto democrático sino también como factor de cambio, el pueblo tiene que depositar esta confianza en la acción de las instituciones políticas.
El populismo prescinde de la intermediación de las instituciones y se apoya en la relación directa del gobernante con las masas mediante dádivas. Mientras domine, no creceremos como democracia porque no se pondrá activa esta segunda fase de poner a funcionar los mecanismos de control de gestión , en vez de que estén "apagados o aplastados" por el poder.
Cuando las instituciones políticas funcionan mal, se usa un estilo regeneracionista como el que utilizaron Hipólito Yrigoyen o Leandro N. Alem , que busca "purificar la política y el sistema económico de la corrupción y la injusticia", condena un ambiente de comportamientos de dudosa moralidad, y funciona cuando el Poder Judicial no es capaz de sancionar y el Poder Ejecutivo no tiene autoridad moral y autoridad política.
Es necesario que asuma una fuerza social demócrata con estilo regeneracionista para poner activos los controles de las Instituciones de la democracia. Y generándose de este modo la confianza en éstas, los ciudadanos argentinos podremos " mirar a la ley como nuestra, quererla y someternos a ella sin esfuerzo", como lo postulaba Tocqueville. rosanfunes@arnet.com.ar



