En la presente columna, mi objeto es hacer referencia a la importancia de la Educación sistematizada en los primeros años de vida en el desarrollo cognitivo del niño.
Es sabido que en el año 2006, fue sancionada la Ley Nacional de Educación Nº 26206, a partir de la cual el sistema educativo se reorganiza al reconocer que el Nivel Inicial comprende a niños y niñas desde los cuarenta y cinco días, al tiempo que establece la obligatoriedad de la educación desde los cinco años hasta la finalización del Nivel Secundario. Sabemos, también, que la población infantil socialmente más vulnerable tiene menos posibilidades de lograr el acceso a la escolarización.
En este sentido, desde nuestro Municipio se han efectuado las políticas educativas y públicas necesarias que permitieron fortalecer el Nivel Inicial, logrando el 100 % de cobertura en nuestro distrito. La dotación, en este caso, de infraestructura y equipamiento con la construcción del Nuevo Jardín de Infantes Nº 924 en el Barrio Lubo, constituye un factor más que relevante permitiendo el acceso y mejores condiciones para todos los niños y todas las niñas de distintas zonas de nuestra ciudad. Recordemos que la ubicación geográfica de este Nuevo Jardín es estratégica al absorber una importante matrícula de chicos que pertenecen a los sectores más vulnerables.
En la medida que el Estado garantice a su población las condiciones de acceso al Nivel Inicial, puede lograr: 1) la alfabetización inicial; 2) el fortalecimiento de la identidad del Nivel dentro del sistema educativo; 3) el fortalecimiento del desarrollo infantil y sus capacidades cognitivas a partir de los aprendizajes sociales, emocionales, motrices y expresivos en un contexto apropiado (por ejemplo, el juego en el Nivel Inicial orientado a la acción educativa).
Por último. Considero oportuno hacer referencia a lo expresado por la comunidad internacional, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, entre otros, en la X Conferencia Iberoamericana de Educación (Ciudad de Panamá, Panamá, Julio de 2000): "(…) la Educación Inicial es una etapa en sí misma, en la cual se sientan las bases para la formación de la personalidad, el aprendizaje, el desarrollo afectivo, la capacidad de diálogo y tolerancia en las relaciones interpersonales (…); la Educación Inicial de calidad contribuye a disminuir los índices de repitencia, deserción y sobreedad en los siguientes niveles, constituyendo así una inversión de alta rentabilidad social que impacta en la eficacia y en la eficiencia interna de los sistemas educativos (…); la Educación Inicial es uno de los factores estratégicos para garantizar la equidad, disminuir los efectos de la pobreza y promover la justicia en pos de la consolidación de la democracia (…)".
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras
Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras
Egresada de la Universidad de Buenos Aires
anacarolinaerregarena@yahoo.com



