Buenos Aires, (NA) - Con fuerte respaldo opositor, pero sin reconocimiento oficial, Pablo Micheli asumió ayer como secretario general de la CTA, en un acto frente al Ministerio de Trabajo, en el que lanzó fuertes críticas al kirchnerismo y a la conducción de Hugo Yasky.
En medio de una puja judicial, que este martes derivó en una orden para que la Junta Electoral no proclamara a un ganador, Micheli dijo que para su sector "la discusión ya está cerrada" y que la Lista 1 superó por más de 30 mil votos a la nómina que encabezó Yasky.
"En mi vida de militante, siempre dije que mi mayor orgullo sería ser secretario general de la CTA. Nunca pensé que esto iba a costar tanto. El poder en la Argentina no quiere que haya libertad sindical", destacó el dirigente de ATE al iniciar su discurso.
Desde la primera fila lo escucharon dos de los aspirantes opositores a la Presidencia, Ricardo Alfonsín y Fernando "Pino" Solanas, además del senador socialista Rubén Giustiniani y los diputados Margarita Stolbizer, Claudio Lozano, Victoria Donda y Eduardo Macaluse, entre otros legisladores.
"No vamos a entregar la CTA para que esté cerrada, para que no se movilice y para que sea la sucursal de algún partido político", subrayó Micheli.
Sobre el escenario montado frente al Ministerio de Trabajo, órgano estatal que no reconoce su investidura, el autoproclamado titular de la CTA resaltó que la cartera que comanda Carlos Tomada "no sólo no otorga la personería, sino que trabaja para destruir a la central".
Micheli también apuntó duro contra Yasky y dijo que se transformó, a pedido del Gobierno, en el "principal destructor" de la CTA.
DELEGACION DE CAMPANA
De Campana concurrió una nutrida delegación de trabajadores y dirigentes de ATE, CICOP; AJB entre otros que participaron activamente en el acto donde se proclamó a Micheli como secretario general de la CTA, realizandose el acto frente al Ministrio de Trabajo de la Nación.



