El pasado 5 de febrero se cumplieron 50 años de un triunfo de vital importancia historica, en 1961, que llevo nuevamente al Dr. Alfredo Palacios al Senado de la Nacion.
Epoca difícil y convulsionada en la república, con el peronismo proscripto y el golpe militar a la vuelta de la esquina, la figura del lider socialista es revalorizada por el electorado de la capital federal.
En el marco de una crisis en el socialismo, que se profundiza en 1958 entre el sector liderado por Palacios y Alicia Moreau de Justo y el de Ghioldi, se genera una crisis de identidad en primer lugar consecuente por la posición política a adoptar ante la triunfante revolución cubana, y en segundo lugar una crisis de identidad generada debido a que el socialismo debe ser el partido de los trabajadores, pero los trabajadores, a pesar de la proscripción y la represión gubernamental, se identificaban con el peronismo.
En este difícil contexto, el socialismo Argentino se prepara para el gran triunfo electoral del Partido Socialista en las elecciones para elegir senador nacional por la capital federal.
El 5 de febrero de 1961 el pueblo de la capital, fundamentalmente sus barrios obreros y populares, le dan una victoria trascendental al Socialismo Argentino en BS AS.
Su labor en el senado, como siempre, es formidable, presentando pryectos de fuerte contenido democratico, como la cesacion de toda proscripcion que afecte a los partidos politicos.
En las elecciones del 18 de marzo de 1962 triunfa el peronimso y se generan nuevos planteamientos militares .
Palacios afirma: "Debe entregarse el gobierno a los triunfadores y las fuerzas armadas no deben intervenir".
La respuesta es el golpe militar que destituye a Frondizi.
En las elecciones de 1965, nuevamente de incorpora a la camara de diputados, acompañado desde la provincia de Bs. As., por un joven dirigente; Juan Carlos Coral.
Con Juan Carlos Coral, amigo personal y discípulo del lider Socialista, me une una amistad, pero fundamentalmente una pasion, hacer realidad el sueño de palacios, una Argentina en progreso y un Socialismo fuerte al servicio de los trabajadores.
Nota del autor: esta columna esta dedicada al vecino lector cotidiano de la misma, que me recordo la victoria electoral del 5 de febrero de 1961.



