El ministro de justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, y el director del Registro Nacional de Armas, Andrés Meiszner, se reunieron con distintos representantes de los cultos católico, ortodoxo, protestante, y judío, entre otros para garantizar la colaboración permanente de las instituciones cuando se ponga en marcha el Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego.
El Gobierno nacional logró recolectar y destruir en todo el país 107.761 armas de fuego que representan aproximadamente el 10% del total registrado en el país. La totalidad de esas armas fueron destruidas y el material resultante fue donado a la Fundación Garraham.
El PLAN NACIONAL DE ENTREGA VOLUNTARIA DE ARMAS DE FUEGO se pondrá en marcha nuevamente por un plazo de dos años y tiene como objetivo disminuir los niveles de violencia de la sociedad mediante la reducción de la proliferación de armas de fugo y municiones.
El programa se desarrollo con gran éxito en años anteriores y es por eso que los legisladores promovieron nuevamente su aplicación. Gracias a ellos el Renar podrá recibir las armas y municiones de manera voluntaria y anónima a cambio de un incentivo económico.



