El anteproyecto en elaboración para sancionar en el Congreso una nueva Ley de Educación Superior, incluye la consagración del servicio social curricular en nuestro sistema universitario
Ésto, de plasmarse en la ley, será un cambio revolucionario en los criterios marco de los Diseños Curriculares para la formación superior de los jóvenes y ha de representar un avance conceptual que trasciende al voluntariado universitario cuyo crecimiento, aún siendo lento, emociona y sorprende.
Un sistema de créditos curriculares por prestaciones de servicio social, incluyendo cursos para formación y desarrollo de competencias en sustentabilidad humana y ambiental del desarrollo, significa que los alumnos de grado de nuestras universidades podrán sumar créditos con actividades que enriquecerán la formación específica con un aporte sustantivo para incrementar en nuestros estudiantes la sensibilidad, la visión crítica y la autonomía cultural, o sea competencias para ser más eficaces para transferir al cuerpo social valores éticos, de compromiso solidario y de participación ciudadana.
Nuestros jóvenes profesionales van a estar, sin duda, mejor pertrechados para ser agentes que induzcan, desde su natural posición de liderazgo, un incremento del capital social lo que supone mayor equidad en la distribución del ingreso y mayor nivel de solidaridad y de conciencia ciudadana para mejorar la calidad política a través del control social.
La formación parcelada no es suficiente para transitar y mejorar el mundo globalizado y multimediático de hoy. Es esencial una formación integral, incluyendo prácticas solidarias y desarrollo de competencias para entender los mecanismos de exclusión humana, de agresión ambiental y de degradación política que operan en la dinámica de los mercados y para conferir aptitud y actitud para contribuir a desmontarlos.
A fines de 2009 presenté en el Consejo Directivo de la FRD (UTN) una iniciativa para brindar la opción de un título intermedio común para todas las ingenierías que incluya el reconocimiento de créditos curriculares por servicio social y por formación en sustentabilidad humana y ambiental del desarrollo. El proyecto está a consideración de los Consejos Departamentales habiendo sido aprobado ya por el de Ingeniería Química e iniciado su tratamiento por el de Materias Básicas.
Recientemente participé por UTN junto a miembros de 82 universidades de todas las regiones del mundo de la V Conferencia de la Red Global de Innovación Universitaria, creada por la UNESCO en 1999 para el seguimiento de los avances logrados en las Conferencias Mundiales de Educación Superior, en especial, en este encuentro de Barcelona, la celebrada el año pasado en París (CMES 2009).
La misión de esta Red es contribuir al fortalecimiento del rol social de las universidades en la sociedad a través de la renovación e innovación de la educación acentuando una visión de servicio público, con pertinencia y responsabilidad social.
Se realizaron encuentros regionales y foros de debate para el intercambio de ideas y experiencias innovadoras para facilitar el papel de la educación superior para la transformación social a través de procesos de cambio institucional. Intervine en la mesa de trabajo sobre Curriculum - con los criterios usados en enseñanza de la Física Experimental en la Facultad Regional Delta (UTN) - y con las ideas desarrolladas en mi último libro "Universidades para el Siglo XXI", https://www.edutecne.utn.edu.ar/univ_siglo_xxi/univ_siglo_xxi.pdf
En particular establecer créditos curriculares por prestaciones de servicio social y por actividades para la formación en Sustentabilidad Humana y Ambiental del Desarrollo con los argumentos que se han expuestos en relación a su inclusión en la nueva Ley de Educación Superior, que, más allá de los avatares políticos de un año electoral, debería promulgarse en 2011 en función de nuestro aprendizaje de lo que son políticas de Estado.
Patricio Alberto Cullen



