El Gobierno provincial decidió convocar a dos mil empleados administrativos para incorporarse a la Policía Bonaerense, con el objetivo de reforzar la seguridad en las calles con efectivos que antes cumplían esas tareas. La medida fue confirmada hoy por el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, que aclaró que los postulantes que entren en la fuerza realizarán tareas en comisarías y destacamentos "cercanos a sus domicilios".
De esta manera, el mandatario provincial, Daniel Scioli, cumplirá con su objetivo de mandar alrededor de 1.500 efectivos más a las calles para reforzar la seguridad en el Conurbano. Una medida similar dispuso la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, cuando sacó a los federales del sector administrativo y losa incorporó al patrullaje de calles.
La idea oficial es que aquellos que ingresen para trabajar en las comisarías bonaerenses tengan entre 18 y 35 años y estudios secundarios completos, según publicó ayer el diario El Día de La Plata. También que los mismos puedan sumarse a la fuerza policial, aunque únicamente para tener a cargo distintos trámites burocráticos que se realizan en las seccionales, como confección de formularios, atención al público y diligencias ante los juzgados, entre otros.
"Nosotros estamos en plena campaña de sustitución de policías. Ya hemos sustituido a más de 800 que están cumpliendo tareas de seguridad en edificios judiciales reemplazados para la prevención a la vía pública", explicó Casal en declaraciones formuladas a Radio 10.
El funcionario detalló que "todo policía de la agrupación comando, que es de seguridad, que esté haciendo tareas administrativas, va a tomar su lugar en la vía pública, las comisarías y zonas de prevención".



