En la presente columna dominical, mi objeto reside en acercarles un abstracto resumen del libro titulado "Políticas curriculares. Sujetos sociales y conocimiento escolar en los vaivenes de lo público y lo privado", cuya autora es Flora Hillert.
En dicho libro, su autora lo que hace es reconstruir sistemáticamente la lógica de elaboración de contenidos curriculares, retomando la cuestión del conocimiento. Para llevar a cabo su objetivo, la autora tiene en cuenta los aspectos más importantes de las propuestas y las prácticas curriculares que se han desarrollado en nuestro país, haciendo hincapié en los años noventa y, al mismo tiempo, articula cuestiones de carácter teórico, político, institucional y pedagógico.
Es sabido que la cuestión del conocimiento delimita diferencias sustanciales entre personas y establece posiciones de desigualdad con respecto a la relación con el poder: "Saber es poder". Ahora bien, la autora se pregunta: si el Estado posee como característica constitutiva ser concentración o acumulación de conocimientos, ¿cómo puede lograrse la democratización con respecto a la relación Estado- Sociedad en una cuestión como lo es la Educación, cuestión que se halla estrechamente ligada al saber?
El libro de Flora Hillert tiene por objeto primordial encarar el problema de la elaboración y/ o selección del conocimiento de carácter público y escolar para la Educación que brinda el Estado en tres dimensiones. Esto lo que hace es permitir el establecimiento de principios y criterios que ayuden a comprender qué conocimientos, qué sujetos y qué procedimientos pueden considerarse de carácter público. En este sentido, la autora sostiene que se trata de principios y criterios que en algunos casos es plausible descubrir como dominantes; en otros casos como alternativas existentes y que -en otros casos- habría que crear, pero que siempre son objeto de construcción y de teoría.
Flora Hillert, lo que hace, es proponer distintos recorridos para poder emprender la lectura de este trabajo. La autora sostiene que puede leerse por instancias, poniendo la mirada en forma separada en la lógica nacional, jurisdiccional o institucional. En cada una de estas instancias se halla, de modo transversal, el contrapunto de las diferentes voces en un mismo escenario. De manera alternativa, se puede seguir a los sujetos (especialistas, mercado, iglesia) en las diferentes instancias arriba mencionadas. Además, añade la autora, el lector puede detenerse en la suerte de los contenidos o de los procedimientos en cada nivel de análisis.
Finalmente. En "Políticas curriculares. Sujetos sociales y conocimiento escolar en los vaivenes de lo público y lo privado", su autora -Flora Hillert- puede producir oposiciones, concordancias, interpelaciones, desde distintas ópticas y distintos actores; por lo tanto, no habilita justamente una lectura pasiva.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA, 1999)
Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (2002)
anacarolinaerregarena@yahoo.com



