Las organizaciones transitan en el tiempo como lo hacen sus hacedores, los que las conciben, las forjan, las lanzan con sus sueños e ideas hacia galaxias todavía lejanas pero alcanzables si los compases que calculan el rumbo modelan ecuaciones sustentables.
Así también debe trazarse el destino de las políticas públicas, porque las naves que las transportan son naves colectivas que dan pasaje hacia bienes y goces ciudadanos merecidos por el mero hecho de pisar un terruño, nacer entre bordes imaginarios, llevar un nombre y un apellido.
Estas transacciones colectivas ameritan a la historia a realizar su acostumbrada recolección de resultados reflexivos. La nave debe llevar dos mascarones en proa y popa, dotado de tecnologías que funden sus miradas en una sola pantalla, que proyecten al unísono la experiencia del ayer con lo esperado del mañana, que naveguen un presente que repita esta acción día tras día con una brújula correctora que interprete el cambio de los vientos y de las mareas.
Así también se desliza la Biblioteca Nacional de Maestros. Su casco pareciera estar anclado en los diques de la densidad urbana. Pero su vasto accionar genera las barcas que recorren no solo los ríos literales sino los invisibles canales de la virtualidad federal. Estas voces a capela invisiblemente han ido formando esta lectura colectiva de muchos recorridos, de idas y vueltas, de deseos y sueños compartidos. Han logrado fundir la letra y la acción en un momento especial que queremos congelar y compartir en la pantalla de hoy.
Hablamos de las políticas de gestión de la información y el conocimiento en la escuela que hacen posible que los libros no solo sean lectura, que las tecnologías de la información se vistan con ropajes didácticos y apropiados, que los bibliotecarios de las escuelas preparen recetas de cocina fusión con la palabra escrita y los recursos de la web.
Estamos coordinando una ley nacional, estamos trabajando para jerarquizar las carreras de bibliotecarios en los institutos terciarios, estamos trabajando para que los responsables de las bibliotecas puedan incluirse en las acciones de Conectar Igualdad, estamos trabajando para modelar repositorios y bibliotecas digitales en las bibliotecas escolares y centros de documentación educativa, estamos trabajando en sintonía con los programas del Ministerio de Educación para mejorar la calidad educativa.
La BNM se desliza con sus mascarones de proa atentos desde sus barcas. Reflejan las voces lectoras del pasado que aún permanecen en una estela dinámica, reflejan las voces lectoras del presente que auguran bibliotecas en todas las escuelas para niños y niñas, esperanzados, para docentes y jóvenes con porvenires más próximos.
INFORMA: SONIA AMALIA OBORSKI



