La ONG visitó Campana y lejos de los achaques que suelen hacerse a los jóvenes, trabajaron toda la semana en un terreno duro: el de ser misionero.
Juventud con una misión, significado de la sigla JU.C.U.M. contradice el paradigma de joven que vemos deambular por los medios, violentos, sin rumbo y cuyo único combustible pareciera ser el alcohol. Y la globalización hoy nos hace pensar en caos económico, de sistemas educativos y hasta de placas tectónicas: el planeta tiembla por dentro y por fuera. En ese contexto, Ramón, Mirta, Aline, Janet, Lucas, Nicolás, Alanna, Samuel, Vidalma y Jonás llegaron con toda su joven fuerza a Campana a dar un mensaje de esperanza. Desembarcaron el pasado lunes 29 de Agosto y luego de ser recibidos y alojados en instalaciones de la Iglesia Cristiana Evangélica de Félix Fernández 447, pusieron manos a la obra en el Hogar de Niños Ebenezer a metros de allí. Comenzaron siendo recibidos por la Intendente de la Ciudad a quien expresaron el Mensaje de Salvación. Luego, desde el martes y hasta el viernes inclusive de 8 a 13, juegos de por medio, compartieron diferentes actividades para refrescar y edificar las almas de pequeños y jóvenes que asisten al Hogar. Por la tarde, ya con los mayores y en diferentes horarios, realizaron estudios bíblicos realmente sabrosos, dentro del Templo. El fin de semana cerraron con dos fiestas: una en el campo de Ebenezer en la llamada "Hora Feliz", y otra que fue el broche de oro, en el salón principal de la Iglesia. Con dos puestas en escena que involucraron a todos los integrantes del equipo, cerraron marcando la importancia que todos y cada uno de nosotros tenemos en nuestros medios y además, las transformaciones a veces dolorosas que debemos atravesar durante nuestras vidas para crecer y llegar a la cima cual águilas maduras.
Ahora bien, que tiene que ver todo esto con la globalización? Es que los miembros de JU.C.U.M. provienen de Nueva Zelandia, Colombia, Brasil, México, y nuestros queridos Chaco y Entre Ríos. Desde cada uno de esos lugares, han partido hace ya un tiempo y dedicado sus vidas a predicar la Palabra de Dios hasta lo último de la tierra. Para cuando el lector haya llegado a estas líneas, los muchachos ya habrán puesto proa al próximo objetivo: la triple frontera. Dios los siga bendiciendo. Pueden ver más en https://jucum.com.ar



