Luján, (NA)- El presidente Néstor Kirchner aclaró ayer que no negocia "bajo presión con nadie", al salir al cruce de la advertencias formuladas por las empresas de energía sobre posibles apagones a raíz de la falta de actualización de tarifas,
"No negocio bajo presión y menos en estas condiciones y circunstancias", agregó Kirchner, quien cuestionó las inversiones de las empresas.
El Presidente afirmó que "es hora que los argentinos todos juntos tomemos clara conciencia de cómo se mueven ciertos grupos".
"Si estos grupos creen que el camino es el de la presión y que van a poder llevar adelante la esa actitud, conmigo se equivocaron", agregó.
El jefe de Estado realizó estas declaraciones en la Basílica de Luján, tras participar de la ceremonia de la firma del convenio para iniciar las obras de restauración del santuario que tiene un costo de más de cuatro millones de pesos.
En declaraciones que formuló a la prensa luego del acto de presentación de las obras, Kirchner centró toda su atención en la situación de las empresas de servicios públicos, sobre las cuales dijo que tienen "muy poca crebilidad".
"Puedo pensar muchas cosas, viendo la historia que han tenido. La verdad, creo que tienen muy poca crebilidad. Que sepan que pueden apretar lo que quieran, pero acá hay un presidente que está dispuesto a hacer lo que tiene que hacer", añadió el mandatario.



