A veces el fútbol es solo una excusa. En otras ocasiones le da contenido a todo. Cualquier registro sirve para disparar los debates que hoy invaden las canchas argentinas. Decenas de capítulos que activan la discusión, auscular su salud, analizar sus histerias, regar sus fortalezas y reconocer sus miserias.
Nada es casual en un mundo que tantas veces se dejó llevar por la crispación. Un ambiente de euforia y desasosiego que día tras día convive con la desproporción. Tan al límite llegan a veces los extremos que la mención de la muerte es común en frases y declaraciones. Porque así como el hincha auguró que ni la muerte lo va a separar, el mismo sentimiento aparece cuando por una derrota, la solución es matarlos a todos.
Por este deporte tan popular, que a la mayoría los vuelve locos por los cambios de días y horarios para la disputa de los encuentros. El pasado domingo en una mañana a pleno sol, Dálmine y Español, después de muchos años volvieron a medir supremacías, ante la atenta mirada de un ex jugador histórico que defendió ambas divisas, como Pedro Catalano.
El fue Campeón de Primera "C" en 1975, logrando el tercer ascenso, Fue el 13 de diciembre cuando se le ganó a Brown, como visitante en Adrogué por 2 a 0, con tanto obtenidos por Benítez a los ´55 y ´88 minutos. Este fue el equipo de esa tarde: Catalano; Quinteros, Mansilla, Commisso, Nanni, Morales; Bases, Kerle, Juan Martínez, Vázquez y Miguel Benítez. Un elenco para no olvidar en la historia del fútbol nuestro. El "Holanda de la "C": muy bien ordenado en defensa y demoledor en ataque.
Pedro Catalano aunque no haya jugado en ningún club grande ni en la Selección, dejó en la categoría mayor de AFA, defendiendo la valla del Deportivo Español, un récord que nadie pudo superar: Son los 333 partidos consecutivos que jugó, entre julio de 1986 y noviembre de 1994.
Esta es una de las alineaciones que integró: Catalano; el uruguayo Batista, Meske, Miguel Vargas y Sergio Zanetti; Pablo Michelini, Sergio Castillo, Ergo y Hugo Castillo, Caviglia y Barrello, teniendo como técnico a Fernando "Nano" Arean y en el banco; Pontiroli, Perrone, Quede, Agoglia y Sandro Ojeda.
Este fue un agradable reencuentro con dos entidades que fueron importantes en su trayectoria. En esta oportunidad el que realmente brilló como el sol fue el local, en modo especial en la etapa final, cuando volvió a marcar tres tantos y además se hizo dueño del juego que más le gusta a la gente. Fue por momentos una copia del "Holanda de la "C" para que Pedro se la llevara de recuerdo.
La cancha volvió a ser una fiesta, a la hora del choripán, los papelitos, las canciones, las banderas violetas. Ese ritual incomparable, único, inimitable y este en especial, trae en su mochila algunos atractivos extras, a saber: la nueva tribuna popular de cemento, la mejora del campo de juego, al adiós al desalojo y los actores que muestran su mejor papel protagónico.
Hoy en este noviembre que será un buen recuerdo para la historia de Dálmine, conspicuos simpatizantes y fervorosos e ignotos hinchas están envueltos en la euforia de una impensable racha. Se vive un estado de felicidad especial y como no podía ser de otra manera, se llegó a la punta. Y el sueño de ser Campeón, siguiendo por este camino, puede ser posible para el año próximo.



