Una vez más llegó diciembre, esto nos indica que estamos en vísperas de Navidad. Los recuerdos del ayer se agolpan en nuestra mente, recordamos nuestra niñez y lo que hicimos con nuestros padres.
Ahora hacemos lo mismo con nuestros hijos. La decoración del árbol navideño, las luces de colores nos anuncian que ha llegado de nuevo la época de tradiciones, las calles se llenan de gentes y nos encontramos a cada paso con villancicos. Los hogares se llenan de luces titilantes de múltiples colores, y hasta en el rincón más remoto del mundo llega el espíritu de paz y amor, anunciando que se acerca un año más del nacimiento del niño Jesús, las costumbres y tradiciones no se dejan esperar en cada hogar y se mezclan el árbol navideño con representaciones de lo que conocemos como "el pesebre de Belén".
En la puerta de la casa encontré una carta, estaba dirigida a cada uno de nosotros, la abrí con curiosidad, y decía;
Hola, …te amo mucho. …Como sabrás, nos estamos acercando otra vez a la fecha en que festejan mi nacimiento.
El año pasado hicieron una gran fiesta en mi honor y me da la impresión que este año ocurrirá lo mismo. La verdad es que se pasan de la raya, pero es agradable saber que por lo menos un día del año, piensan en mí. Ha transcurrido ya mucho tiempo cuando comprendían y agradecían de corazón lo mucho que hice por toda la humanidad.
Pero hoy en día, da la impresión de que la mayoría de la gente apenas si sabe por qué motivo se celebra mi cumpleaños.
Por otra parte, me gusta que la gente se reúna y lo pase bien y me alegra sobre todo que los niños se diviertan tanto; pero aún así, creo que la mayor parte no sabe bien de qué se trata. ¿No te parece?
Como lo que sucedió, por ejemplo, el año pasado: al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta, pero ¿Puedes creer que ni siquiera me invitaron? ¡Imagínate! ¡Yo era el invitado de honor! ¡Pues se olvidaron por completo de mí!.
Aunque no me invitaron, se me ocurrió colarme sin hacer ruido. Entré y me quedé en mi rincón. ¿Te imaginas que nadie advirtió siquiera mi presencia, ni se dieron cuenta de que yo estaba allí?
Estaban todos bebiendo, riendo y pasándolo en grande, cuando de pronto se presentó un hombre gordo vestido de rojo y barba blanca postiza, gritando: "¡jo, jo, jo!".
Parecía que había bebido más de la cuenta, pero se las arregló para avanzar a tropezones entre los presentes, mientras todos lo felicitaban.
Cuando se sentó en un gran sillón, todos los niños, emocionadísimos, se le acercaron corriendo y diciendo: ¡¡¡Santa Claus!!! ¡Cómo si él hubiese sido el homenajeado y toda la fiesta fuera en su honor!
Aguanté aquella "fiesta" hasta donde pude, pero al final tuve que irme. Caminando por la calle me sentí solitario y triste. Lo que más me asombra de cómo celebra la mayoría de la gente el día de mi cumpleaños es que en vez de hacer regalos a mí, ¡se obsequian cosas unos a otros! y para colmo, ¡casi siempre son objetos que ni siquiera les hacen falta!
Te voy a hacer una pregunta: ¿A tí no te parecería extraño que al llegar tu cumpleaños todos tus amigos decidieron celebrarlo haciéndose regalos unos a otros y no te dieran nada a tí? ¡Pues es lo que me pasa a mí cada año!
Me agradaría muchísimo más nacer todos los días en el corazón de mis amigos y que me permitieran morar ahí para ayudarles cada día en todas sus dificultades, para que puedan palpar el gran amor que siento por todos; porque no sé si lo sepas, pero hace 2 mil años entregué mi vida para salvarte de la muerte y mostrarte el gran amor que te tengo.
Por eso, lo que pido es que me dejes entrar en tu corazón. Llevo años tratando de entrar, pero hasta hoy no me has dejado. "Mira yo estoy llamando a la puerta, si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos". (Ap. 3:20)
Confía en mí. Este será el mejor regalo que me puedas dar… Gracias… Tu amigo ….JESÚS
Y cerré la carta con lagrimas en los ojos… ¡Que Jesús no sea un extraño en tu cena de Navidad!.
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¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga!
Luis Rodas.- Rivadavia 447 - Campana -Tel. 427296 - iglesiaueacampana1@yahoo.com.ar - luisgurodas@yahoo.com.ar



