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» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 11/dic/2011 de La Auténtica Defensa.

"Algunas cuestiones teóricas que se plantean en el contexto de la intervención sociológica" de Remi Hess
Por Ana Carolina Erregarena




Acerca de la demanda:

La demanda no se formula muy claramente desde el principio. El primer trabajo del sociólogo va a ser ayudar a los que demandan a precisar su pedido: ¿a quién, por qué?

La negociación es el momento inmediato posterior a la emergencia de una demanda. Esta negociación previa es un trabajo que implica el análisis de la situación.

Es importante, si se trata de un grupo de intervinientes, tener información de primera mano; por ello no vale que uno solo del grupo reciba información porque si el grupo recibe información de segunda mano se opera una jerarquización que es contraproducente para el análisis.

La situación del sociólogo:

Frecuentemente la demanda se produce por una situación de tensión o de crisis interna o externa. Aunque el sociólogo esté afuera del drama no significa que no está implicado en la situación, está atravesado por sus propios problemas. Ocurre entonces que el sociólogo está ocupado por sus propios problemas que pueden frenar su movilización hacia los problemas del demandante. Muchas veces es necesario poner entre paréntesis sus propios problemas para poder abordar el caso.

La situación material, su condición laboral, determina sus implicaciones en el establecimiento que solicita la intervención.

El sociólogo no puede intervenir solo. Es necesario que se forme un equipo analítico. La organización plantea problemas en diversos planos: organización, ideología, finanzas, relaciones con el entorno, etc. El establecimiento de un grupo pluridisciplinario permite profundizar el análisis.

Por otra parte, un interviniente solo es fácilmente fagocitado por el establecimiento que lo solicita. Este fenómeno ocurre sin que él se dé cuenta.

El grupo no debe ser numeroso porque sufre la coherencia del trabajo.

El grupo de intervención debe ser tener experiencia en trabajar juntos. Esta variable es importante en la definición del equipo.

El tiempo

El sociólogo como el médico es llamado en la urgencia. El tiempo en un principio de la intervención es el tiempo del que la solicita, lo que importa es la articulación de sus ritmos.

La cuestión de los mediadores

Hay roles que actúan como bisagra porque actúan como mediadores entre el establecimiento y el equipo de intervinientes. Los mediadores pertenecen a su institución de origen (equipo o establecimiento) pero se encuentran más próximos uno del otro que los demás.

Además desempeñan un rol importante en la formulación de la demanda, en la elección del equipo interviniente. Esto le confiere un poder que mantendrá durante el tiempo de la intervención. Ese poder debe ser analizado porque puede interferir positiva o negativamente.

La crisis

Cómo se dijo el que marca los tiempos es el demandante. Habitualmente se solicita la intervención en tiempos de crisis. En ese momento todos los miembros están dispuestos a dar información. Cuando la crisis se disipa, la colaboración de los miembros de la institución corre peligro de atenuarse. El contexto de crisis provoca una movilización importante de la organización, más que en periodo frío.

Como lo explicó Freud en el contexto de la cura psicoanalítica, las defensas del inconsciente son menos rígidas cuando el paciente está cansado. Es cuando el inconsciente se revela a través de los lapsus, los actos fallidos, etc.

Las administraciones y las organizaciones funcionan sobre lo reprimido. Existe un Secreto, los secretos aseguran al conjunto social su coherencia en las relaciones con respecto al interior como al exterior. La crisis permite levantar ciertos obstáculos ubicados entre esos secretos y el sociólogo.

El único momento que permite al sociólogo encontrar fallas en el sistema de represión de ciertas informaciones administrativas, es en el momento del periodo de crisis.

La fase de negociación

El trabajo propiamente dicho comienza cuando el cliente invita al equipo de intervención con el objeto de negociar las condiciones de la intervención. Esta fase es muy importante. Es el pasaje de la demanda aún vaga en pedido, es decir, en marco de referencia. El pedido es el acto por el cual el cliente da a su demanda un marco jurídico, es el acto por el cual el cliente elige, con su acuerdo un partenaire para el trabajo de intervención.

El contrato

Es la forma jurídica que toma el pedido.

Es un acto jurídico mediante el cual las partes formulan sus compromisos mutuos. Es en el marco de ese contrato que demandas y pedido van a poder analizarse.

La dimensión socio- analítica de la intervención va a consistir en formular preguntas en relación con ese contrato: ¿Es respetado?, ¿Quién toma las iniciativas? ¿Las posibilidades de renegociación son utilizadas´ ¿Por quién? La manera en que el cliente juega con el contrato aporta un material de análisis.

Duración e intensidad

La duración de cada intervención varía en función de cada cliente.

Es necesario que la intervención sea larga, esto permite analizar mejor el juego, los desvíos alrededor del contrato; permite además la alternancia de métodos.

Para otros es preferible instalar dispositivos que profundicen en la intensidad del trabajo. Esto es posible cuando el establecimiento suspende sus actividades por 4 o 5 días y las personas pueden participar de este balance institucional.

El contenido del trabajo

Es muy variado. Consta de las fases de diagnóstico, de investigación, de observación que intentan descubrir lo implícito social en lo explícito; consta también de los períodos intensos de trabajo colectivo con los miembros de la institución.

Compromiso del sociólogo

Se construye toda una trama de relaciones entre el grupo cliente y los intervinientes. Esas relaciones ya sean vividas en un clima de confianza o de desconfianza organizan un sistema de experiencias que surge del hecho que ambos grupos viven de una cierta manera en el dispositivo de búsqueda. El interviniente no puede conservar esa exterioridad que preconiza la sociología abstracta (Durkheim). Está profundamente implicado. Su trabajo en el momento de la evaluación será dar cuenta de esa implicación.

"El sociólogo que acepta comprometerse se arriesga a equivocarse, al implicarse corre el riesgo de ser atrapado por su objeto. Acepta el riesgo de ser cuestionado".

Ej. Una intervención en un Consejo Conyugal llevó a la pareja de sociólogos a cuestionarse acerca de su relación. El riesgo de quien practica la intervención es de hacerse analizar por "su" objeto.

Fase clínica y "escucha flotante"

La fase clínica permite instalar un dispositivo de escucha flotante. El término escucha flotante es utilizado por Freud. Designa una cierta disposición del analista que escucha al cliente, sin privilegiar a priori ningún elemento del discurso de éste. Eso implica del lado del analista, que deje funcionar lo más libremente posible su propia actividad inconsciente y suspenda las motivaciones que dirigen habitualmente la atención. Esta recomendación técnica de Freud, constituye la contrapartida de la regla de la libre asociación que se propone al analizado.

Esa escucha flotante permite al sociólogo descubrir, en el momento de esta fase clínica, informaciones que jugarán un gran rol durante la fase de intervención propiamente dicha. El sociólogo podrá restituir, en el transcurso de las asambleas generales, esas informaciones que servirá de analizador, de revelador de los secretos no dichos, reprimidos, inconscientes del establecimiento en análisis.

¿A qué apunta la intervención? ¿Cuál es su objeto?

La intervención sociológica tiene como objeto el estudio de un grupo social más o menos importante, asociando a los miembros de ese grupo social al análisis. Esta definición amplia puede precisarse.

El trabajo del sociólogo tiene por objeto la puesta al día de los procesos aparentes o no que determinan el funcionamiento de un establecimiento. Esto es posible gracias al momento socio- analítico: cuando se reúnen los miembros de ambos grupos -cliente e interviniente- y en ese encuentro se analiza la demanda. Se analiza la relación entre ambos grupos y esto permite al grupo cliente analizar las relaciones de poder que funcionan en el establecimiento.

El análisis de las relaciones de poder es central. Cuanto más numeroso es el grupo cliente tanto más puede trabajarse la puesta al día de algunos conflictos latentes. Este trabajo tiene numerosos efectos.

Fuente bibliográfica: Hess, Remi: "La sociología de la intervención"- Le sociologue - Presses Universitaires de France 181- Paris. Traducción Ma. Del Carmen Cestari para la cátedra de Psicología Institucional. Facultad de Psicología - UBA.

Ana Carolina Erregarena

Licenciada en Letras

Egresada de la Universidad de Buenos Aires


 
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