Desde la FEPA repudiaron lo sucedido el lunes y aseguraron que el Ministerio de Trabajo también condenó el accionar del Supa Bajo Paraná.
La Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), conducida por Juan Corvalán, advirtió ayer sobre "un escenario de potenciales actos de violencia sindical en los puertos del país" y denunció que un sindicato afiliado a su federación, el SUPA Puerto Campana, fue víctima de "actos de violencia y amedrentamiento" por parte del sindicato SUPA Alto y Bajo Paraná, alineado a la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra).
La FEPA denunció ante el Ministerio de Trabajo que "el pasado lunes 6 de febrero por la mañana en la zona de acceso a la terminal Euroamérica en el puerto de Campana se suscitaron hechos de violencia extrema donde un grupo sindical ajeno y sin representatividad gremial en dicho puerto amenazó y amedrantó incluso, con la utilización de armas de fuego, a trabajadores locales del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) Puerto Campana".
Corvalán destacó sobre los hechos que "La Federación de Estibadores Portuarios Argentinos no va a tolerar el avasallamiento de las zonas de actuación de los distintos sindicatos SUPAs fuera de su zona de influencia, en ningún puerto del país. Esta vez no tuvimos que lamentar ni heridos ni muertos, pero si con lo que sucedió en Campana no aplicamos un freno a este tipo de métodos, repudiándolo pública y categóricamente, pueden repetirse los ataques contra nuestros sindicatos en puertos como San Antonio Oeste, Puerto Madryn y San Pedro por dar ejemplos, en una escalada de violencia".
El dirigente responsabilizó al SUPA Alto y Bajo Paraná, y aseguró que "no poseen legitimidad jurídica para aludirse representantes de los estibadores del Puerto Campana en dicha zona". Sobre lo acontecido el sindicalista argumentó que "la violencia fue producto de tener la FEPA y sus sindicatos afiliados la exclusividad en la operatoria laboral de todos los puertos del país".
"Iniciamos una etapa de reivindicar derechos arrebatados en los `90, y eso parece poner muy nervioso a varios. Hoy en una actitud cuasimafiosa y sin legitimidad, algunos grupos intentan imponerse a través de la violencia, al no estar respaldados legalmente. Jamás lograran asustarnos bajo estos cobardes métodos", declaró el gremialista que representa a los trabajadores del puerto de Buenos Aires y Dock Sud también llamados "dockers".
Por su parte, el Ministerio de Trabajo de la Nación dio un aval completo a FEPA y al SUPA Puerto Campana en la audiencia llevada al efecto, donde ni Fempinra ni SUPA Alto y Bajo Paraná, pudieron demostrar las razones de la provocación como así tampoco argumentos validos que sostengan el conflicto que quisieron imponer en forma ilegal e ilegitima, asimismo se condenó los hechos de violencia y se desestimó toda acción por parte del SUPA Alto y Bajo Paraná, según aseguraron desde la FEPA.
También Corvalán ratificó que intervendrá ante cualquier nuevo hecho que viole la legalidad de la representatividad de los estibadores portuarios que representan SUPA Y FEPA.
Finalmente, Corvalán, dirigente alineado en la CGT de Hugo Moyano, solicitó la intervención a los organismos competentes para evitar futuros hechos de violencia que atenten contra el derecho adquirido y la integridad física de los trabajadores.
Desde la FEPA cuestionaron la movilización del lunes y defendieron la actuación del SUPA Campana que lidera Gustavo Rodriguez.



