* Pro - Campana.
El gobierno nacional tiene un discurso cada vez más alejado de la realidad. Las palabras de la señora Presidenta se desprenden de un mundo que no es el que estamos viviendo. Se cansan de hablar de un modelo productivo con inclusión social. Pero cómo se condice ello con los programas de alimentos para todos?. En efecto, luego de uno de los períodos de crecimiento más importantes de nuestra historia es cada vez más difícil para el argentino medio comprar un churrasco o una fruta. La oferta disminuyó y mucho, y los precios aumentaron significativamente. Los planes "frutas para todos", "carne para todos", "pescado para todos" (y la lista sigue) no son más que el reflejo del fracaso de estas políticas. Como el resto del mundo emergente, incluida América Latina, Argentina tuvo un contexto internacional muy favorable. Pocas políticas públicas tuvieron que ver con ese crecimiento, que en gran parte estuvo dado por un sector privado que estuvo en condiciones de aprovechar las oportunidades del mundo. El gobierno, en cambio, recibió ingresos extraordinarios que utilizó con diversos fines políticos. En el centro de escena están los subsidios a los servicios públicos. Por largo tiempo mantuvieron las tarifas congeladas, y se generaron subsidios para que los operadores puedan mantener el precio, en un contexto donde la inflación erosionó constantemente el poder de compra de los salarios. En tal circunstancia, el mantenimiento y la inversión han estado ausentes de la agenda. Situaciones similares se experimentaron en materia de energía, pasando nuestro país de ser neto exportador de petróleo y gas a tener que importar, inclusive a valores por encima de lo que se le reconocía a los productores locales. Para cuidar las pocas divisas que nos quedaron se impusieron restricciones a las importaciones que nos están generando problemas en la producción local, además de enemistarnos con los países vecino (los mismos que nos están apoyando en el reclamo por Malvinas). Estos son sólo algunos ejemplos.
Hoy bien podríamos estar discutiendo otras cosas. Cómo puede ser que luego del crecimiento record la Educación esté ausente de las prioridades públicas? Sin embargo el gobierno se empecina en cerrarse en sus propias ficciones. Las perspectivas son preocupantes. El contexto internacional no es el mismo de los últimos años y el margen para la demagogia se agota. Como en las buenas nos patinamos todo, ahora no tenemos reservas. Ya se usaron los fondos de las AFJPs y una parte de las reservas del Banco Central. Ahora están pensando a qué otra caja se le puede echar mano. En lugar de pensar cómo generar genuinamente ingresos, a partir de incentivos a una producción sustentable, en cambio, reina la desesperación.
Los gobernantes están para aportar soluciones y no para generar problemas. Mientras se niegue la realidad, estamos desperdiciando oportunidades únicas para que la gente viva mejor.



