Esta semana quiero referirme en primer lugar, al acontecimiento sucedido en el Barrio Otamendi y que alcanzó repercusión nacional.
Sin duda, el transporte generó una situación de riesgo para todos los pasajeros, tanto a los niños como a los adultos; y afortunadamente la mayoría de las personas que eran trasladadas en el colectivo contratado por el Consejo Escolar, sólo sufrieron heridas o lesiones leves. Ese día pude estar presente en el Hospital San José revisando la situación de las víctimas y dialogar con las autoridades municipales.
En realidad no me interesa analizar el accidente ni el responsable del mismo ya que eso es tarea de la justicia, pero si me interesa destacar la falta de inspección o control en la forma en que prestaba el servicio este transporte escolar; porque ya nadie discute en nuestra ciudad ni en el país que la cantidad de personas que viajaban ese día eran más de las que tenía capacidad.
Esto quiere decir que el transporte de mayor cantidad de pasajeros demuestra un desconocimiento por parte del Municipio de que el transporte contratado estaba incumpliendo con sus obligaciones contractuales pero también indica que todos los pasajeros estaban sin cobertura de seguro, porque la póliza del seguro del colectivo -cualquiera sea- no cubriría el accidente porque legalmente el transporte se excedió en la cantidad de personas habilitadas. Esto es importante, porque el descuido de nuestros funcionarios en la debida inspección y cumplimiento del contrato, dejó al descuido al Estado, porque en este caso la responsabilidad legal recaería sólo sobre el estado municipal y/o provincial en forma solidaria.
En mi opinión, creo que desde el Ejecutivo se debería haber actuado con mayor amplitud para revisar los contratos, las unidades utilizadas para el transporte y su verificación técnica, pero fundamentalmente con medidas que garanticen que los pasos a nivel tengan un control las 24 horas para salvaguardar de una vez y para siempre a los ciudadanos de Campana frente a cualquier potencial accidente.
Lamentablemente las noticias después del accidente sólo nos dicen que los alumnos tendrán una nueva unidad escolar, pero no nos garantizan que un nuevo accidente de éstas características vuelva a ocurrir en el Barrio Otamendi o en el Barrio San Cayetano; porque van a seguir faltando los guardabarreras; y por lo tanto, un accidente de este tipo podría desgraciadamente volver a repetirse.
Por otra parte, esta semana se celebró el Día Internacional de la Mujer y desde la UCR Campana preparamos un proyecto de ordenanza tendiente a la prevención del cáncer de cuello de útero. Una enfermedad que afecta a la mujer y que puede ser prevenida en un 100% si se realizan los exámenes adecuados en el tiempo oportuno. En ese sentido, agradezco a Rosa Funes, Norberto Bonola y Silvia Albornoz por el aporte realizado en la preparación de este proyecto.
Por último, en la semana entrante se realizará una sesión extraordinaria donde se tratará el aumento de tasas, la creación de tasas municipales nuevas y la modificación del Código de Planeamiento Urbano que había sido aprobado hace seis (6) meses; en un tratamiento rápido y sin muchas explicaciones previas; cuyo resultado y opiniones trataré de explicarles la semana que viene en este espacio.




