Con lágrimas en los ojos, la voz entrecortada y en silla de ruedas, el conductor radial Angel "Baby" Etchecopar afirmó ayer, al ser dado de alta del Hospital de San Isidro, que su familia vivió una "tragedia", y pidió a todos que "recen" por su hijo Federico, quien continúa internado después de que ambos fueran baleados al enfrentarse con delincuentes en su casa.
"Mi familia y yo vivimos una verdadera tragedia", dijo en el hall de ingreso al Hospital Central de San Isidro, donde permaneció nueve días internado luego del cruento tiroteo registrado en su casa, que terminó también con un delincuente muerto y dos detenidos, uno de ellos herido.
El conductor radial y televisivo fue dado de alta y seguirá la recuperación por una grave herida en la pierna derecha que le había provocado una fractura expuesta, en su casa de la zona de La Horqueta, donde se produjo el violento episodio. En las últimas horas, la Policía logró detener a un sospechoso de ser el tercer componente de la banda que el 12 de marzo pasado asaltó la casa de Etchecopar.



