La causa por presunto tráfico de influencias contra el vicepresidente Amado Boudou cobró impulso con el allanamiento de un departamento de su propiedad en el barrio porteño de Puerto Madero, cuyas expensas fueron pagadas por el presidente de la ex Ciccone, Alejandro Vanderbroele.
El procedimiento fue solicitado por el fiscal Carlos Rívolo y ordenado por el juez Daniel Rafecas, y también reveló que el contacto del departamento en cuestión era el propio Vandenbroele. El allanamiento fue ordenado en la causa en la que se investiga la presunta comisión de los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y lavado de dinero relacionada con la ex imprenta Ciccone, dedicada a la impresión de billetes y documentos públicos, pudo averiguar Noticias Argentinas.
El departamento figura en la declaración jurada de Boudou y actualmente está desocupado, pero estuvo alquilado hasta hace dos meses por Fabián Carosso Donatiello, socio y amigo de Alejandro Vandenbroele, por gestión del empresario José María Nuñez Carmona.



