El otro día recordaba que, cuando era niña, en el jardín de mi casa, que era un pequeño jardín, veía colibríes, mariposas enormes y multicolores, caracoles y algún sapito cuando llovía. Si escarbaba la tierra había lombrices.
Pasaron los años y tengo un jardín pero ya no veo mariposas ni colibríes, ni encuentro caracoles. Dejé de plantar flores de estación porque las temperaturas extremas del invierno y verano las arruinan y secan en menos de dos meses.
Me decía una misionera que cada tanto visita su provincia, que la selva ya no es lo que era. Antes, los trinos de los pájaros eran una sinfonía poderosa.
Están desapareciendo especies animales y vegetales. Las estadísticas alarman. La biodiversidad es necesaria. Grandes desequilibros en las cadenas alimentarias se producen al desaparecer especies.
La ecología no es un tema menor y nos afecta más de lo que suponemos.
Si desaparece la región sur de la selva amazónica, La "pampa húmeda" se verá afectada directamente ya que las lluvias en esta zona depende del "pulmón verde amazónico".
Desaparecen especies y paradógicamente aparecen nuevas especies de bacterias pàtógenas multirresistentes a los antibióticos. Esas bacterias, generalmente intrahospitaliarias hacenm estragos.
En otro órden de cosas, a nivel internacional, el problema ambiental no es tratado como se debe.
A nivel comunal, la separación de residuos es una buena iniciativa y debe llegar cada vez a más gente. El granito de arena individual, suma.
El uso de energías renovables y limpias (solar por ej.) para calefaccionar debe ser prioritario.
Basta de botellas, botellitas y botellones plástico. Todo deberá ser de vidrio y retornable, el vino incluído. El plástico no es bueno para la salud y cambia el sabor de la bebida.
En fin, el hombre llegó a límites insospechados y en su desmedida ambición modifica a su antojo (y favoreciendo sus intereses económicos) el medio ambiente. Pero la Madre Tierra ya está acusando recibo de tanta agresión.
Honremos la vida, todas las formas de vida que existen sobre la Tierra. Respetemos su derecho a existir y tonemos medidas al respecto.
Bioquímica Mónica A. Rímoli
Post Grado en Medicina Ayurveda (UBA)



