En el marco de la conmemoración del Día Mundial contra la Hepatitis, fecha instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en conformidad a lo dispuesto por el Ministerio de salud de la Nación, el Municipio de Campana continúa impulsando la Vacunación contra la Hepatitis "B", en nuestro Distrito.
Según se explicó, todos los menores de 20 años deben estar vacunados por Calendario Nacional, sumándose los Adultos que deberán aplicarse las tres dosis que se requieren para generar defensas, el primer día, al mes y a los 6 meses.
Actualmente, la vacunación contra esta patología está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación y se aplica al recién nacido (dentro de las primeras doce horas de vida) y a los 2, 4 y 6 meses (como componente de la vacuna quíntuple, conocida también como pentavalente).
"Como todas las vacunas que se incluyen en el esquema de vacunación nacional su aplicación es totalmente gratuita y obligatoria. En nuestra ciudad, se realiza desde el inicio de esta semana en el Hospital San José y desde el lunes 6 de agosto, en los Centros de Atención Primaria de la Salud", detalló el titular del área de salud, Dr. Miguel Rossini.
También se completan o inician esquemas a los 11 años, en el caso de los niños que no hubieran recibido las dosis correspondientes con anterioridad, y se aplica la inmunización al personal de salud y a todos los adultos con factores de riesgo para adquirir la infección y desarrollar complicaciones.
SOBRE LA HEPATITIS
La hepatitis es una inflamación del hígado producida por un grupo de infecciones virales que afectan a dicho órgano. El consumo excesivo de alcohol, las toxinas, medicamentos y algunas enfermedades también pueden causarla. Los tipos más comunes de hepatitis viral son la A, B y C.
La Hepatitis "B" se transmite por el contacto con sangre, semen o líquidos corporales a través de las relaciones sexuales (orales, vaginales y anales) o al compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes. También de una mujer embarazada que esté infectada a su bebé durante el parto.
La edad en que se contrae la enfermedad aguda determina el riesgo de progresión a enfermedad crónica, es decir, a menor edad, mayor riesgo de adquirir la infección y que tenga evolución crónica. Al prolongarse en el tiempo, ésta puede provocar daños en el hígado (cirrosis) o cáncer de hígado.
Argentina está considerada como un país con endemicidad baja (menor al 2% de incidencia). Sin embargo, la distribución de casos no es homogénea: es mayor en centros urbanos (especialmente en algunos grupos, como los hombres que tienen sexo con hombres y los usuarios de drogas), que en zonas menos pobladas.
El período de incubación de esta patología es extenso: de uno a cuatro meses. La forma clínica más habitual es la hepatitis aguda, que se resuelve espontáneamente en un período entre 1 a 3 meses. Existen, además, formas asintomáticas que pueden observarse hasta en el 60% de los casos.
Entre un 6% y un 10 % de los infectados tendrán una evolución a la cronicidad. El riesgo de desarrollar cirrosis por hepatitis crónicas a los cinco años es del 8% al 20%, con una sobrevida en ese período menor al 35%. Por su parte, el carcinoma hepatocelular se observa hasta en el 15% de los pacientes con cirrosis: su pronóstico es malo, excepto en casos de tumores resecables quirúrgicamente.
Las formas fulminantes son raras, menos del 1%, pero en la Argentina son la causa de alrededor de 12 trasplantes hepáticos por año.
En lo que respecta a otras intervenciones, el uso consistente del preservativo disminuye la posibilidad de transmisión viral. Sin embargo, la vacunación universal es la estrategia más eficiente para lograr un impacto sustancial en la disminución de la transmisión del virus, tanto para las relaciones sexuales no protegidas como para las otras formas de adquisición del mismo.
Las vacunas pueden colocarse en el Hospital o en los Centros de Salud



