Buenos Aires, (NA)- En un nuevo gesto dirigido a descomprimir la tensión generada entre el Gobierno y el titular del grupo Techint, Paolo Rocca, el viceministro de Economía, Axel Kiciloff y la ministra de Industria, Débora Giorgi, visitaron ayer la planta que la compañía tiene en San Nicolás, acompañados por directivos de la firma.
La excusa para la visita de ambos funcionarios fue el seguimiento del plan de inversiones de 470 millones de dólares anunciado por la compañía Siderar, pero el objetivo político fue dar por terminado el cruce verbal.
El acercamiento tuvo un efecto inmediato: las acciones del grupo Siderar subieron 4,58 por ciento y apuntalaron una jornada positiva en la Bolsa de Comercio porteña donde el Merval cerró la rueda con un alza del 1,47 por ciento.
Los funcionarios y los ejecutivos de Techint compartieron un café con medialunas y luego iniciaron una recorrida por la planta, previa colocación de cascos de seguridad.



