Con el respaldo de suboficiales de la Armada, policías Bonaerenses, personal del Servicio Penitenciario provincial, la CGT de Hugo Moyano, un sector del peronismo, decenas de efectivos de Prefectura y Gendarmería seguían manifestándose en Puerto Madero y en Retiro, esperando que el Gobierno apruebe un piso salarial de 7.000 pesos y deje sin efecto un polémico decreto.
Los gendarmes y los prefectos que encabezan el reclamo salarial aseguraron anoche que no protagonizan un intento de golpe de Estado, a la vez que manifestaron que mantendrán la protesta "hasta que haya un nuevo decreto".
En tanto, los flamantes jefes de Gendarmería y Prefectura, Enrique Zach y Luis Heiler, respectivamente, mantenían anoche reuniones con los manifestantes para intentar destrabar el conflicto que hoy cumple dos días.
Por la noche, Heiler, arribó al edificio Guardacostas para destrabar la protesta con los referentes de los efectivos que protestan, acompañado por otras autoridades y funcionarios del gobierno nacional. "Nos están escuchando", dijo uno de los voceros de los prefectos cerca de las 23.00, pero pasada la medianoche no había novedades del encuentro.
A las 23.30 se sumó a esa reunión, Zach, que llegó escoltado, y se abrió camino entre los manifestantes que estaban frente al edificio Guardacostas.
"Aguantemos, por favor, porque esto sigue y nos están escuchando", comentó el vocero de los manifestantes.
"No es un golpe de Estado"
"Esto no es un golpe de Estado ni queremos derrocar a ningún gobierno. No queremos desestabilizar a nadie", indicó uno de los voceros. Y luego agregó: "En cuanto tengamos el decreto donde llegamos a un acuerdo salarial, ahí termina la protesta".
"Los puestos, no han sido abandonados, hay otra gente. Nos estamos manifestando de de manera pacífica. Nosotros nunca nos insubordinamos", dijo el vocero. Antes, los efectivos leyeron a viva voz el Decálogo del Gendarme y criticaron que son tratados "lastimosamente".
A pesar de que el Gobierno anunció la suspensión del decreto que generó un recorte de los salarios en las fuerzas de seguridad, los efectivos de Gendarmería que se manifiestan frente al edificio Centinela, y los de Prefectura, que se desplegaron en el edificio Guardacostas, no dieron señales de terminar con la protesta.
En la tarde de ayer, a pesar de la renuncia de las jefaturas, ampliaron sus reclamos salariales y de condiciones de trabajo. "Las fuerzas, unidas, jamás serán vencidas", proclamaron desde las puertas de los edificios de Retiro y Puerto Madero, respectivamente.
Por escrito
Durante el mediodía, los manifestantes habían advertido que no iban a levantar la medida hasta que se presente algún funcionario en el lugar. "Que nos den una solución por escrito", exclamaron, una vez terminada la conferencia que encabezó el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.
En esa misma línea, los efectivos de Prefectura habían advertido que continuarían con la manifestación, pidieron que representantes del personal subalterno puedan ingresar al Ministerio de Seguridad para negociar e indicaron que no recibieron aún la propuesta del Gobierno.
"Acá hay que sentarse y charlar y firmar algo para que todos seamos testigos que está firmado y avalado por la ministra Garré o la Presidenta. Si vamos a debatir tenemos que ir dos representantes de los suboficiales subalternos y dos del superior", dijo uno de los agentes, en diálogo con los medios.
La posición del Gobierno
El Gobierno culpó a las jefaturas de Gendarmería y Prefectura por la "aplicación" del decreto que modificó los salarios de la mayoría de los efectivos de esas fuerzas y anunció que cobrarán "lo mismo" que el mes anterior.
Además, los agentes de Gendarmería indicaron que reclaman "un piso salarial de 7000 pesos para el gendarme más moderno y el blanqueo del sueldo para el personal en actividad y retirado".
"No lo vamos a aceptar bajo ningún punto de vista. Aguantamos demasiado tantos años de flexibilidad, nos vamos con sueldos de dos mangos con 30 años de servicio. Nos dijeron que están echando llave a los portones de Campo de Mayo. Esto es autoritarismo, estamos en un gobierno democrático", advirtió uno de los efectivos, en diálogo con la prensa.
Los efectivos denunciaron que sufrieron una disminución en los haberes de entre el 40 y el 70 por ciento como consecuencia de la aplicación del decreto 1307/12, firmado por la presidenta Cristina Kirchner; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y la ministra de Seguridad, Nilda Garré.
En Campana el personal prefecturiano se sumó a la medida de fuerza de sus compañeros.
En la Prefectura local se mantuvo el servicio a pesar de la protesta.
En Zárate también se manifestaron contra el decreto del gobierno nacional.
4-El nuevo jefe de la Prefectura ingresando anoche al edificio Guardacostas.



