El estadio Bicentenario de Resistencia quedó a oscuras antes de empezar el choque.
Un hecho increíble sucedió ayer en Resistencia con la suspensión por falta de luz del partido entre los seleccionados de Argentina y Brasil, en el denominado Superclásico de las Américas , y que tranquilamente puede catalogarse como un papelón internacional.
El partido estaba programado para las 22:00 y, cuando iba a comenzar, se apagaron los focos, luego empezaron a volver lentamente, pero, luego de 40 minutos, el árbitro chileno, Enrique Osses, decidió que los jugadores, que aguardaban en la cancha, volvieran a los vestuarios, para definirlo, a las 23:00. Finalmente, no hubo acción.



