Viaje Armonía 2012:
¿¡¡¡4000 kilómetros!!!? ¿¡¡¡En una semana!!!? Todo fue posible en este viaje soñado… Una experiencia para disfrutar con los cinco sentidos, que podría resumirse así: las noches perfumadas de ciudad de Mendoza, los colores del Cañón del Talampaya, el sonido de agua en el río Atuel, los sabores caseritos de Mina Clavero, el calor polvoriento del desierto sanjuanino… Y algunos ingredientes más: responsabilidad, buen humor, emociones, adrenalina, linda gente, y organización cuidada hasta el detalle.
Este reporte bien podría finalizar acá, y quedaría claro lo vivido, pero tenemos mucho que contar. Para más información, continuar leyendo…
El tiempo se hizo corto en un programa tan extenso, pero fue administrado de modo tal que nada ni nadie quedó excluido. Todos los climas, todos los caminos, todas las vivencias: de las cumbres mendocinas a las sierras cordobesas, pasando por el desierto sanjuanino y el caprichoso relieve riojano… Seguramente semejante esfuerzo de coordinación habrá concluido en algunos imprevistos. Si los hubo, pasaron desapercibidos; lo cual implica que lograron superarse con éxito y creatividad. Los profes y el Dire estaban "en todas", la chocolatada y el botiquín, las golosinas y el inventario de cada valija… siempre con una sonrisa, transitando la línea delgadísima de jugar con los chicos de igual a igual, y ganarse su respeto ¿cuántas veces nos contaron en 8 días? No sabríamos decirlo…
Párrafo aparte merecen el Coordinador y los choferes, dando todo de sí las 24 hs. para que sus pasajeros disfruten, descansen, paseen, y prueben las delicias gastronómicas de cada región. ¿Algo más se puede pedir?
El dulce "hecho en casa" de una finca que construyó sobre el valor agregado su marca registrada; deportes extremos en el Cañón del Atuel: rafting y trekking fueron sólo una excusa para recorrer esos inolvidables paisajes de Mendoza. Las rutas Sanmartinianas dieron marco a un homenaje emocionado al Padre de la Patria. Artesanías, música y cultura en las noches estrelladas. Bonita y ordenada, nada falta en la tierra del sol y del buen vino. Ni siquiera un tiempo para el relax: las Termas de Cacheuta, en la precordillera andina, un oasis para perderse en 360° de colores en relieve. De ahí a las cumbres nevadas: Penitentes, el Tupungato y el mismísimo Aconcagua nos mostraron su belleza imponente y silenciosa… ¡¡¡hasta que en Las Cuevas vibró la aventura extrema!!! En la recorrida por los "Túneles-de-los-Deseos-que-se-Cumplen", el Director Marcelo les había prometido a los chicos llevarlos a la nieve… ¡y claro que cumplió! Sólo que el camino recto planeado viró en instantes a "trekking de alta montaña": no existió obstáculo capaz de detener a 100 almas y su líder: ni el río que hubo que cruzar por un caminito construido con piedras resbaladizas (adultos y niños contenidos por una sólida red de manos adolescentes), ni el puente casi derrumbado, ni el viento helado. Un trabajo de equipo sin distinción de edades lo hizo posible… las carcajadas y la "guerra de nieve" fueron un merecido premio a la modesta gesta heroica de este "ejército campanense"…
¿Vale destacar algo más? El comportamiento de los chicos. La de 4, los de 17 y todos los del medio: siempre con la mejor onda, cuidándose unos a otros, respetando consignas, y relacionándose con todos. Sin duda, un ejemplo de educación y de valores.
Una noche de descanso, pelis y truco en los "cruceros", como bautizamos a los ómnibus que nos "alojaron" durante el viaje, nos llevó a amanecer en San Juan, rumbo al Parque Provincial Ischigualasto. Tierra de dinosaurios, nos enseñó que el desierto está lleno de vida… ¡¡¡y de colores!!! Pasamos varias veces de la paleontología a la biodiversidad de hoy, como quien viaja en espiral por el túnel del tiempo… Detrás de la cadena rojiza… el indescriptible Parque Nacional Talampaya, belleza riojana que esconde en el Cañón todos los secretos de la geología… y nos muestra la vida como el eco, porque todo lo que damos vuelve…
Sigue el "crucero" hasta tierras cordobesas: la paleta del verde aparece en Mina Clavero, y se extiende entre las nubes de las Altas Cumbres para mezclarse luego con los azules de Villa Carlos Paz. Pero hagamos un alto en el Paraíso: Parque Nacional Quebrada del Condorito, para escuchar en la voz profunda de Fabián Ramallo, creador de este reducto de nuestro Cóndor Andino, una fábula de motivación que nunca olvidaremos. Las caritas atentas de los chicos y las lágrimas que ningún adulto quiso ni pudo disimular, reforzaron con imágenes su propuesta: "Sean cóndores: crean en sus sueños y háganlos realidad, sin escuchar a los "pavos" de alrededor" (sic).
¡¡¡Y siguió la diversión!!! Los balnearios de Villa Carlos Paz, mateando con quienes a esas alturas ya se habían convertido en amigos, se brindaron en escenario perfecto para organizar las caminatas nocturnas y las postas: el parque de diversiones, los jueguitos para chicos, los pubs para los más grandes, la Casa del Terror que no asustó a nadie… y los vínculos humanos fortaleciéndose kilómetro a kilómetro.
No sabemos si hace falta, pero nos gusta aclararlo: quienes escribimos esta nota somos los papás y abuelos que tuvimos el privilegio de compartir las vivencias narradas con sus verdaderos protagonistas, es decir, con los chicos. Lo que sí sabemos es que pudimos lograr mil metas en este viaje de contrastes, de experiencias tan simples y a la vez profundas: nos reímos mucho, jugamos con los chicos, inventamos geoformas, conocimos un poco más este bendito país que nos cobija, aprendimos de historia, de geografía y de relaciones humanas, formamos un grupo divertidísimo al que le llamamos "La Nocturna", en obvia alusión a nuestra edad… y al alma estudiantil que recuperamos… y prometimos no perder…
¡Gracias Coordinador Fernando y sus choferes por "pilotear los cruceros"!
¡Gracias Profes Pamela, Maira y Rosana por el cariño y la contención!
¡Gracias Profes Camila y Carolina por la alegría, la energía y la pasión!
¡Gracias Profes Raúl y Aldo por la disciplina, la organización y la protección!
¡Gracias Dire Marcelo por el entusiasmo, la vocación, la amistad y la perfección! ¡Sos el pilar de un equipo de docentes que acompañan en las buenas y en las malas!
¡¡¡¡Gracias a todos por hacernos sentir parte de la gran familia que es el Colegio Armonía!!!!
¡¡¡Gracias Armonía, y por muchos viajes más!!!



