Ante un nutrido y heterogéneo público se desarrollo en el Club Arsenal de Campana, esta charla que contó con la presencia de la Intendente Municipal Stella Giroldi, y otros funcionarios municipales, sindicales, y agrupaciones pertenecientes a "Unidos y Organizados".
Después de la apertura realizada por Lito Agnes, lo hizo el Coordinador del Kolina Campana, Prof. Hugo Boetti. En su reflexión acerca del arte popular recordó las figuras de Arturo Jauretche y de Homero Manzi, quienes desde sus ideas nacionales y populares precisaron y realizaron contenidos de profundos valores estéticos, condición que los hace universales y de gran influencia en América Latina. Boetti concluyo citando un poema de Manzi donde señala que si el arte no esta dirigido al pueblo, será estéril.
A continuación lo hizo el referente de La Corriente, el Concejal Dr. Juan José Ghione, quien resaltó el valor de la lealtad ejemplificado en los 18 años de Resistencia Peronista, que lograron aquel 17 de noviembre de 1972 producir el regreso de Juan Perón a su patria. Por lo tanto, continuó, la lealtad principal se profesa a las ideas, que se transforman en conciencia y en sentimientos que perduran a lo largo del tiempo. Hombres y mujeres del peronismo cuya actividad política era prohibida y que sin esperar nada militaban por el retorno de su Líder.
Edgardo Nieva, apoyado en fotografías inéditas, narró los pormenores de su relación con Favio y la filmación de la película. Idea original que él había intentado llevar a cabo y que se modificó a partir de la intervención de Favio. Éste transformaba en arte y con grandes exigencias técnicas, realizaba los proyectos más audaces. De esta manera el hermano de Favio se hizo cargo del guión de la película y después de muchas dudas, Leonardo le adjudicó al actor el rol principal.
A partir de ese momento se inicia un largo rodaje que llevó a Nieva a aprender boxeo con Abel Laudonio (ex campeón argentino) durante más de un año; a someterse a sesiones de maquillaje de 2hs; a soportar inyecciones en cejas y párpados y a terminar, quebrándose una pierna y estar inactivo durante tres meses.
Para finalizar Nieva definió a Favio como un hombre valiente, fiel a sus ideales, que opinaba y actuaba sin medir consecuencias; esa virtud más su inmenso talento es lo que hoy valoramos todos los argentinos.



