Los saqueos a comercios se extendieron ayer a varios puntos del país, especialmente en el conurbano bonaerense y Rosario, ante lo que el Gobierno nacional, dispuso fortalecer los operativos de seguridad para prevenir el efecto contagio en una fecha sensible para la Argentina.
Luego de violentos saqueos en San Carlos de Bariloche y Campana, hechos similares se replicaron ayer en otras ciudades con un saldo de dos muertes y decenas de heridos, algunos de ellos de gravedad, además de cientos de detenidos hasta anoche.
En la Provincia de Buenos Aires, a los disturbios en Campana se sumaron ayer violentos saqueos en San Fernando y Malvinas Argentinas, aunque en varios puntos del conurbano se vivieron horas de tensión frente a diversos intentos de robos en comercios, muchos de los cuales cerraron sus puertas por prevención.
Luego de que la Gendarmería llevara tranquilidad a los barilochenses, en Viedma lo que comenzó como un pequeño enfrentamiento por el reclamo de bonos de alimentos acabó en incidentes entre manifestantes y la Policía, mientras que episodios de características similares se registraron en Entre Ríos, Córdoba y Rosario.
También existieron saqueos en Pilar, Junín y en el barrio porteño de Lugano, aunque las cúpulas de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y civiles de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) mantuvieron reuniones ante la información de que iban a desplegarse en la Ciudad grupos organizados para intentar robar mercadería en supermercados.



