Buenos Aires, (NA)- Luego de dos jornadas de tensión, los saqueos cesaron hoy y volvió la calma en casi todo el país, aunque unas 600 personas permanecían detenidas y continuaban las acusaciones por la responsabilidad en los desmanes.
Con el ingreso al fin de semana, las ciudades en las que este jueves y viernes se registraron los episodios más violentos amanecieron ayer con tranquilidad, aunque sobre el cierre de la tarde se produjeron disturbios en San Miguel de Tucumán a raíz de algunos saqueos que habrían comenzado en ferias populares de venta de indumentaria en las afueras de la ciudad.
Poco después, pasadas las 19, unos 15 adolescentes entraron a una feria y, según denunciaron los puesteros, intentaron "manotear" bultos de ropa, por lo que el rumor de los saqueos generó corridas por las peatonales y motivó que todos los comerciantes bajaran las persianas de sus locales, en medio de la intervención de la policía montada.
"Es psicosis de la gente; no pasa nada", señaló el jefe de la Policía de Tucumán, comisario Jorge Racedo, en declaraciones reproducidas por La Gaceta de Tucumán en medio de las versiones de saqueos allí y en otros puntos de la provincia.
En Buenos Aires, en tanto, tras la intervención de Gendarmería el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, señaló que el panorama estaba "más tranquilo", aunque había "471 detenidos a disposición de la justicia", algunos de ellos no sólo vinculados a los desmanes, sino a "robos a mano armada".
El epicentro de los disturbios fue San Fernando, pero también hubo intentos de saqueos en otras diez localidades del conurbano como San Isidro, Tigre, Malvinas Argentinas, Pilar, Lanús, La Matanza, San Martín, Moreno y San Nicolás, lo que llevó máxima alerta al Gobierno nacional y provincial.
A diferencia de la Casa Rosada, que acusó al sindicalismo opositor de estar detrás de los saqueos, el mandatario provincial evitó señalar responsables políticos por los hechos: pidió en cambio colaboración a la justicia y reclamó que "se aplique todo el rigor de la ley para quienes estaban robando con armas, que no salgan" en libertad.
En Rosario, otro de los focos de conflicto y donde se registraron dos muertos, no hubo nuevos desmanes ni más heridos durante la madrugada de ayer, confirmó la intendenta Mónica Fein.
De todos modos, por los incidentes quedaron 92 detenidos en manos de la Justicia, entre ellos varios menores, y estaban siendo sometidos a declaración indagatoria, acusados por el delito de robo calificado, informaron medios de prensa locales.
La pena contemplada para este delito va entre 5 y 15 años de prisión y, según lo que se le impute a cada uno, se le sumaría un tercio más (de tiempo) por haber estado agravado por la participación de menores.



