Hacia mucho tiempo que no iba a la cancha a ver futbol,. Pero ese día estaba lindo, el sol estaba fuerte y me ubiqué en la tribuna esperando la salida de los equipos
El partido se estaba complicando para el equipo que ganaba 3 a 2 y había olor a empate. Por la mitad de la cancha un jugador tomó la pelota y sufrió una falta común. Se tomo los tobillos, apoyo la cabeza en el suelo y de reojo miraba si el referee cobraba el foul correspondiente. Una vez que el arbitro cayo en su trampa, se encamino hacia el área a esperar el centro, en una de esas podía aumentar la ventaja. En el camino se topó con el defensor que le había echo foul y sin querer o queriendo los hombros se tocaron. De ahí al empujón hubo un solo instante, y de ahí a otro empujón el tiempo fue menor, hasta que el defensor terminó en el suelo. El referee decidió sacar del campo a ambos jugadores ante los gritos de la tribuna que apoyaban a uno y otro en la pelea.
Bien, hasta aquí la historia común ya conocidísima en el futbol argentino, un delantero que simula, una pelea en el área entre un delantero que quiere hacer el gol y un defensor que lo quiere impedir, un arbitro que expulsa a ambos y las hinchadas a todo grito e insultos, esto lo vemos siempre y no tiene nada de raro redactándolo así. Lo raro, lo incomprensible es que esto paso en un partido entre niños de categorías menores (8 años)
Los niños no muestran inmediatamente la conducta aprendida de sus modelos, hay un momento de atención, de retención para producir y algo que lo motive a ello. Pero cuando copian lo hacen muy bien.
Pero así como copian estos modelos del folklore del deporte y mas aun en el futbol, está en el entorno el corregir estas actitudes para empezar a formar honestidad, compañerismo y capacidad de crecimiento sano. He escuchado a responsables de equipos menores, contar con un dejo de alegría y casi riéndose, la forma en que un niño de 8 años insultó y golpeó al árbitro del partido.
La situación del partido paso totalmente inadvertida, tanto para los padres que gritaban en la tribuna como por el entrenador que siguió el partido como si nada hubiera pasado o como si fuera algo común que se viene repitiendo Es muy probable que estas copias de modelos televisivos que se practican en los partidos también sean desarrolladas en algún momento en su entorno familiar y social. Seguramente hay un problema mas de fondo, de valores que se han perdido, de costumbres abandonadas por "pasadas de moda" , pero en algún momento debemos empezar, alguien debe dar el primer paso y otro que siga copie, y dè el segundo
HASTA EL PROXIMO DOMINGO…
NESTOR OSCAR BUERI
Observador y coordinador de grupos
Psicólogo social
nestorb_ps@hotmail.com



