Una tesis señala que, en 2025, habrá una red de movilidad "on demand" que permitirá elegir la ruta que tomará en tiempo real y a través de su smartphone, obteniendo un servicio bueno, cómodo y de bajo costo.
La ingeniera Sonia Heikkila, graduada en la Universidad Aalto de Helsinski, especialista en planificación de la movilidad urbana, tomo como desafío, desde su tesis doctoral, el tema del transporte público.
La esencia de su análisis parte de una evaluación en las conductas psicológicas sociales de las nuevas generaciones. Luego de una observación comparada de conductas desde los Baby boomers en adelante su estudio plantea, que "los millenials están acostumbrados a consumir más que sus padres". Y agrega: "Sin embargo, prefieren consumir experiencias y servicios (como viajes, comidas) en lugar de posesiones".
A partir de este razonamiento, hace un desarrollo del transporte urbano sin automóviles, y desarrolla una red de movilidad on demand, asegurando que en 2025 la gente podrá elegir la ruta que tomará en tiempo real y a través de su smartphone, obteniendo un servicio bueno, flexible, cómodo y con bajo costo.
De esta forma, el sistema de transporte público integrará las redes de bicicletas compartidas, la de automóviles sin conductores, taxis y más. Un verdadero cambio de paradigma.
En una cultura donde el valor de la posesión automóvil deja de representar un signo de status social, para transformarse en un elevado costo, y un inconveniente en términos de seguridad y rapidez para trasladarse, por el engorro que significa en las ciudades modernas, estacionar y movilizarse.
Según ella, el tiempo mental afectado a la atención en cuestiones viales atenta contra otros aspectos de satisfacción en el escaso tiempo que las nuevas generaciones tienen. Por ello el tiempo de un viaje donde la mente puede concentrarse en lo intelectual, laboral o lúdico, leer, trabajar en su computadora portátil, escuchar música o simplemente conversar distendido desde su celular, son aspectos que la sociedad no está dispuesta a ceder, para concentrar su mente en la conducción de un automóvil.
Ciertamente nuestra situación es diferente. Desde la planificación económica de un modelo de producción automotriz, hasta la seducción publicitaria que asocia al automóvil con el estatus social, el auto, es en america, un soberano que somete la planificación urbana a su voluntad. Más avenidas, más autopistas, más estacionamientos. La cultura del más espacio dedicado a la movilidad individual genera todos los trastornos funcionales, económicos y ambientales que los modelos del primer mundo pretenden combatir.
Tanto valor terminamos adjudicándole a la posesión, que nuestro código lo traduce en la imposición de una cochera por unidad funcional incluso si esta es afectada a uso comercial. Veamos esta cuestión. Si el objeto es que los vehículos tengan una ubicación física durante el día a efectos de descongestionar los espacios públicos, al parecer la medida no da el resultado esperado ya que la cochera por unidad funcional, solo cumple su función de noche cuando el vehículo se guarda y no afecta al resto de la sociedad. O sea que la norma apunta exclusivamente a resguardar el valor de la posesión más que a descongestionar la circulación urbana. No se trata de una norma que alienta la construcción cocheras públicas y temporarias en sectores comerciales o céntricos, modelo que en el primer mundo se desalienta por la necesidad de espacios para otras actividades humanas más productivas, fomentando en contraposición la mejora de los servicios de movilidad publica. Solo lleva al desperdicio de espacios habitacionales en beneficio del simple depósito temporario del "Auto"dicho esto en reconocimiento de su importancia soberana. Un tema interesante para debatir dentro de la problemática de la planificación urbana local. No sabemos que nos depara el futuro, pero si sabemos las consecuencias que han traído al día de hoy nuestras decisiones del pasado, y pareciera interesante reformular, a la luz de los hechos, estos modelos de uso del espacio y funcionalidad urbana que hoy manifiestan su consecuencia adversa.



