El lunes 9 de enero, Rosalía Olivera, Echeverría al 1000 de Las Acacias, vio salir un líquido turbio por la canilla de su cocina, que ABSA le cobra como agua potable.
En su casa viven 5 adultos y 2 menores.
Rosalía explica que no tienen tanque de agua, y se abastecen directamente de la red.
"Nosotros tratamos de no tomar el agua de la canilla porque es puro cloro y sarro. Ese día hubo tormenta y se cortó la luz.
Cuando volvió, el agua salió así. Pero esto no es de ahora, varias veces ha salido turbia y hasta con restos de verdín flotando… un asco.
Pero no es mi casa. En todo el barrio el agua es intomable".
Agua con problemas, también en Las Acacias



