Finalmente pasaron las primarias. El gran ausente de estas campañas es el tema del planeamiento y la adecuación de nuestro código profundamente cuestionado. Todos los candidatos proponen sus eslogans de campaña pero un tema central en nuestra escala comunal es entender que si no desarrollamos un plan de acción sistematizado para pensar una evolución urbana ordenada ninguna declamación es suficiente. Estar al lado de la gente escuchando sus inquietudes es un instrumento válido para proponer una catarsis social inevitable. Pero en la escala municipal los concejales tienen quizás un pequeño margen para resolver los grandes y profundos temas sociales ya que su escala de acción es realmente limitada y en la mayoría de los casos se circunscribe a acompañar las angustias, cuestionar las acciones del ejecutivo y pedir informes sobre temas que pueden preocupar a la sociedad. Su capacidad de acción es relativamente acotada. Aun lo es en el ejecutivo en muchas áreas donde las políticas sociales dependen de estamentos de mayor nivel con otros recursos. Incluso muchas de las obras de infraestructura profunda que se llevan a cabo no se pueden financiar a escala local y tienen que contar con la espalda ancha de la Provincia o la Nación.
Esto no desmerece ningún postulado o ningún esfuerzo, que de hecho es llevado a cabo con las mejores intenciones y con variadas intensidades. Estos dichos son solo para observar que, entre otros temas, casualmente un punto en el cual los concejales y los miembros del ejecutivo pueden dar una batalla conjunta con coincidencias o disidencias es en el ámbito de la planificación de la ciudad y en la discusión del modelo de desarrollo esperado para que las políticas de obras y las demandas a los estamentos mayores, cuando fluyen fondos para hacer algo concreto, se apliquen sobre un modelo de planificación física del territorio consensuado y debatido. Y precisamente el único espacio que el Código de Planeamiento ha reservado para este encuentro de discusión positiva entre todos los actores de la comunidad es el Concejo Urbano Ambiental que según su espíritu original debía ser convocado para hacer un análisis permanente de la evolución social urbana y coordinar acciones y políticas públicas y privadas en la búsqueda de un desarrollo armónico de la ciudad.
Su objeto fue precisamente corregir lo estático de la programación urbana local que después de 30 años de planificar en base a un código descubrió que tener un plan no es atenerse necesariamente a la letra fría de un papel que se desactualiza como la vida misma con el cambio de circunstancias y estímulos y que era necesario la revisión permanente de esos escenarios y las condicionantes que modifican la realidad para adecuar estrategias y reglamentaciones a los tiempos cambiantes., Lindo en lo filosófico pero olvidado e inútil en lo factico ya que todos, los que estuvieron y los que están y al parecer los que se postulan , ninguno lo tiene en cuenta ni siquiera para cumplir con una formalidad. No figuró en ninguna campaña ni se menciona en las expectativas de lo que se debiera discutir. Que lecturas nos permite esta cuestión?.
Bueno, en primer lugar que no se conoce el tema y quizás mejor no meterse con lo no conocido. En segundo lugar que no interesa el tema porque quizás tenga poco marketing. En tercer lugar, es probable que se interprete como una cuestión de largo plazo y en la Argentina de hoy, quizás pocos tienen ganas de meterse con el largo plazo. En fin, podríamos seguir haciendo innumerables lecturas sobre la ausencia de la planificación como instrumento de generación de futuro y como elemento para evitar la imprevisión y vivir permanentemente resolviendo las coyunturas. Podríamos decir que planificar implica generar una agenda ordenada para concebir la ciudad donde queremos seguir viviendo y donde queremos que se desarrollen potencialidades para nuestros hijos y nietos y podríamos escribir manifiestos variados, pero al parecer ninguna de esas expectativas tiene agenda propia en el futuro de nuestra clase política que sigue ignorando el tema.
Lo cierto es que mientras tanto los funcionarios leen la letra de una reglamentación antigua y pretenden que la sociedad se adecue a una camisa de fuerza desactualizada y llena de errores conceptuales, que solo limitan la capacidad de desarrollo potencial de las inversiones locales y que la única oportunidad que permite, si algo sucede como nueva expectativa es remendarlo con regímenes de excepción o parches coyunturales. Lo cierto es que si se repite el resultado de estas internas abiertas ninguna fuerza política habrá de tener la mayoría absoluta y eso quizás finalmente resulte positivo para la sociedad ya que inevitablemente se deba poner en la agenda este tema para debatir y coordinar acciones desde el acuerdo colectivo sobre el futuro desarrollo de nuestra ciudad y su plan maestro. Seguiremos expectantes a esta relegada apertura deliberativa.
Arq. Jorge Bader - Matricula CAPBA 4015



