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» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 27/ago/2017 de La Auténtica Defensa.

Limitaciones objetivas
Por Arq. Jorge Bader






Jorge Bader

Esta semana me hicieron una observación que motivó esta reflexión: La visión del Planeamiento pareciera ser a veces una especulación teórica respecto del desarrollo de la vida urbana. En general tomamos conciencia de su importancia cuando enfrentamos alguna situación particular con algún trámite o en una cuestión especifica.

Por eso me gustaría hacer un análisis simple de algún tema para demostrar cómo el planeamiento físico afecta nuestras vidas y nuestras actividades. En la Ley 8912, de uso del suelo de la Provincia de Buenos Aires, (norma fundamental del territorio), y sus decretos reglamentarios, se establece una superficie afectada a cocheras, tomada en una magnitud de metros cuadrados por habitante.

Particularmente la norma citada establecía 3,5 metros cuadrados por habitante en los proyectos habitacionales como espacio destinado en forma permanente a estacionamientos o cocheras. Esta magnitud partía de la hipótesis que no todos los habitantes tenían vehículo (al menos en el año 1978 época de los orígenes de la citada ley), pero también nos permite suponer que en un emprendimiento multifamiliar, una familia tipo de 4 habitantes, contaría con unos 14 metros cuadrados de cochera, superficie que al parecer contemplaría solo el espacio de ubicación de un vehículo sin considerar los espacios de transito y maniobra. Esto con el correr de los tiempos se fue revelando como escaso ya que a efectos de la guarda de vehículos, con la modificación de las posibilidades de la población, la cantidad de autos por familia ha ido en aumento, es decir que la tasa global de vehículos por habitante ha crecido.

Tan es así que un informe de Télam del año 2014 revelaba que la Argentina era uno de los países de la región con más alta tasa de vehículos por habitante. "El informe de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (Afac) y la firma Promotive dio cuenta de que en el país la flota circulante a fines de 2014 fue de unos 275.175 vehículos más que en 2013 cuando se registraron 11.245.205 unidades, es decir un incremento del 2,4 por ciento. Con estas cifras, el informe aseguró que con más de 11,5 millones de vehículos en las calles se desprende otro dato interesante: Argentina es el país de la región con más vehículos por habitante, ya que tiene 3,8 habitantes por unidad al cierre de 2014", dice el trabajo.

Si pensamos que el parque automotor ha seguido creciendo en los últimos años, hace que el parámetro de 3,5 metros por habitante sea claramente escaso a efectos de la guarda de vehículos. Lo que la Ley ni los códigos locales manifiestan es cuál es el objeto de este parámetro.

Y quiero acá hacer un aparte. Durante el día la circulación y estacionamiento se transforma en un problema en general en todos los centros urbanos. Ya en nuestra ciudad es un engorro estacionar en zonas céntricas y en ese momento es inútil que tengamos más cocheras propias ya que el auto está circulando y el usuario busca estacionarse en los lugares públicos más cercanos a su destino. El Código de Planeamiento fue modificado en este apartado, imponiendo la necesidad de disponer de una cochera por departamento, superando aquella medida de superficie por habitante, es decir que ahora no existe la posibilidad de hacer un emprendimiento si cada departamento no tiene su cochera, o sea que ya no vale ninguna inferencia estadística sino que se parte del supuesto que todos los propietarios tienen al menos un auto. Este criterio podría haberse aplicado a cierto tipo de emprendimientos, de determinada magnitud edilicia ya que en pequeños desarrollos inmobiliarios, la imposición es claramente antieconómica, con lo cual estos desarrollos están suspendidos o paralizados a la espera de una modificación de este parámetro. O sea que la inversión urbana se detiene por una limitación planificatoria de validez cuestionable.

Si el objeto es que los vehículos tengan una ubicación física durante el día a efectos de descongestionar los espacios públicos, al parecer la medida no da el resultado esperado ya que la cochera por unidad funcional, solo cumple su función de noche cuando el vehículo se guarda y no afecta al resto de la sociedad. O sea que la norma apunta exclusivamente a resguardar el valor de la posesión más que a descongestionar la circulación urbana. Podría interpretarse que se trata de una norma que alienta la construcción cocheras públicas y temporarias en sectores comerciales o céntricos, modelo que en el primer mundo se desalienta por la necesidad de espacios para otras actividades más productivas, fomentando en contraposición la mejora de los servicios de movilidad publica. Basta con analizar el caso Singapur donde el costo de los vehículos es prohibitivo a efectos de desalentar la existencia de un parque automotor excesivo en beneficio de la utilización del eficiente transporte público, solo por citar un ejemplo de hacia dónde va el mundo.

O sea que esta norma actual sólo lleva al desperdicio de espacios habitacionales en beneficio del simple depósito temporario del auto. Pero como si esto fuera poco, ese mismo Código impone una cochera por local comercial. Veamos esta cuestión Si se lograra satisfacer la imposición de este código, y cada local comercial tuviera una cochera, ¿cómo nos imaginamos el perfil urbano y la funcionalidad de la ciudad? Vamos al ejemplo: Un señor pretende instalar un maxikiosco en un local de 70 u 80 metros cuadrados en un lote que ha sido dividido en pleno centro en dos locales de 5 metros cada uno de frente. Tiene que tener una cochera así que debe alquilar el local de al lado para estacionar. Si tenemos unos 8 o 9 frentes comerciales por cuadra, tendremos unas 8 o 9 cocheras que implican una entrada y salida permanente de vehículos que estacionan temporariamente además del doble de costo locativo del pobre señor que pretende llevar adelante su emprendimiento. Si el local de nuestro amigo es exitoso y tiene más de un cliente en espera, los otros vehículos se supone que deben hacer cola en la calle, esperando para ocupar el estacionamiento temporario de una cochera que este señor dispone. O sea que la imagen urbana propuesta es la sucesión de una cochera y un local y así hasta el infinito, y la funcionalidad urbana se torna en un caos de vehículos entrando y saliendo cada 5 metros en una cuadra y así hasta lo que ocupe una arteria comercial.

Dicho esto la conclusión es muy simple: aquel que propuso este divague, y encima logró aprobarlo nunca pensó en las consecuencias ni aplico ningún criterio de planeamiento que al menos debía contemplar el debate y el análisis técnico hasta generar algún consenso, pero con este dislate sí logró que se tengan que tramitar Regímenes de Excepción porque esta Norma es de cumplimiento imposible por lo impráctica e inútil.

O sea que el Planeamiento, mal aplicado, termina complicándole la vida a la gente. Conclusión muy simple y concreta para dar respuesta a la inquietud que alguien me formuló esta semana. Y vuelvo a mi prédica habitual. Si este tema se hubiera puesto sobre la mesa de debate social y técnico, quizás algunos hubiéramos podido exponer estas cuestiones antes de que se tomaran decisiones tan ridículas. En ese momento el Código vigente no contemplaba mecanismos participativos, como el Concejo Urbano, que aunque hoy está planteado, es como si no estuviera ya que no funciona y estos temas, al parecer y lamentablemente, no forman parte de la agenda política actual.

Arq. Jorge Bader - Matricula CAPBA 4015


 
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