InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
domingo, 01/feb/2026 - 09:43
 
Nubes dispersas
22.7ºC Viento del Este a 2Km/h
Nubes dispersas
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 08/abr/2018 de La Auténtica Defensa.

Seguí participando
Por Arq. Jorge Bader




Jorge Bader

Hacia el fin del anterior período de sesiones del Concejo Deliberante, se presentaron un conjunto de ordenanzas que pretendieron en principio aprobarse sobre tablas. Entre ellas estaban las modificatorias al código de planeamiento urbano en algunas áreas sensibles como la modificación de usos de algunas zonas y las alturas de los edificios. En ese momento al parecer por el apuro estábamos frente a una urgencia. En los considerando de la presentación de aquellas modificaciones al código decía claramente que él área de Planeamiento del municipio no encontraba objeciones a la propuesta y en virtud de ello se enviaba a su aprobación al Concejo. Lo cierto es que la objeción principal que se obviaba era la necesaria convocatoria al Concejo urbano ambiental, ente colegiado que el mismo código que se pretende modificar, impone como cuerpo de debate para su propia revisión. Las oportunas observaciones enviadas a los miembros del Concejo Deliberante, pusieron en alerta de esta omisión y así fue que se convocó al Concejo Urbano Ambiental, por vía del deliberativo y no por el Ejecutivo como debió haber sido.

En mi visión a la luz de los hechos se esperaba que esto fuera simplemente un trámite para dar luz verde a las propuestas elevadas. Lo cierto es que en las dos reuniones formales que tuvo el cuerpo, quedó clara la posición profesional adversa a alguna de las propuestas así como fueron presentadas. Al día de hoy no se ha vuelto a convocar el Concejo urbano, a pesar de haberse prometido una continuidad operativa en pos de la revisión total del Código. Esto me permite hacer algunas observaciones. Aquello que parecía tan urgente no lo era tanto, y la voluntad aperturista no era tal. Sin embargo en el proceso de desarrollo de las reuniones tuvimos que soportar las presiones del apuro por aprobar así como estaban las propuestas. De hecho en el caso de las alturas de edificios encuadradas en el concepto de enrase, se pretendió simplificar la cuestión a la simple observación semántica de la palabra enrase, sin interpretar quizás que el concepto estaba totalmente equivocado. Y en la propuesta de modificación de zonas industriales con cambio de usos admitidos la propuesta pareciera contraponerse y competir con el fortalecimiento del eje de desarrollo comercial que hoy se está materializando, en la sucesión Rocca/Varela/Rivadavia y alguna de cuyas obras ya están en marcha además de contar con ciertas observaciones vinculadas a la ocupación del curso del Arroyo de la Cruz y la falta de la necesaria opinión del Comité de Cuenca que hoy por hoy tiene una injerencia particular sobre este ámbito.

Lo cierto es que al día de hoy no se ha vuelto a convocar el Concejo urbano ambiental y no aparecen en la agenda los temas pendientes. La cuestión del planeamiento sigue ausente como sujeto de debate proyectivo a la espera que una nueva urgencia lo despierte. Precisamente planificar es lo contrario a actuar frente a la urgencia y apagar incendios emparchando un código que nació lleno de frustraciones. Cuando se aprobó, tampoco se dio participación efectiva a las críticas y hoy tenemos una cantidad de cuestionamientos objetivos respecto de las absurdas limitaciones que impone y no suman al desarrollo armónico de la ciudad ni al mejoramiento de su calidad edilicia, en lo morfológico ni en lo funcional.

La realidad es que el debate previo y el análisis de los escenarios futuros nos permiten elaborar criterios para darle a la norma una validez de aplicación real. Si no surge del consenso y solo es lo que le parece a alguien, que esta bien o que así debiera ser, difícilmente se logre una aplicación satisfactoria, ya que a la larga contará con críticas y lentamente se irá desvirtuando hasta caer en un fuerte descrédito.

Allá por el año 2001 en el curso superior de urbanismo de la Universidad de Barcelona, Oriol Bohigas, un docente de Urbanismo que tuvo una fuerte participación en la renovación urbana de esa ciudad decía que ¨concebir a la ciudad como un ente estático definido es un error muy común de los que tienen el ejercicio del poder¨. Su critica apuntaba a que habitualmente los emisores se preocupaban mas por la ejecución de obras rápidas para satisfacer la imagen del electorado y olvidan que su verdadero rol es el de movilizar el pensamiento para generar acciones que anticipen futuro. El desarrollo de la ciudad según Bohigas es como la vida misma de sus ciudadanos una circunstancia dinámica que cambia con los diferentes estímulos. Así como el hombre en su familia o en su grupo de pertenencia está permanentemente acomodándose a los cambios de escenarios, la ciudad es el reflejo de esa mutación permanente. Por eso precisamente este docente propone la cuestión del urbanismo participativo como un ejercicio de la creación del proyecto urbano global.

Quizás sea pedir mucho que se analice este concepto en una realidad donde la política es el ejercicio de las soluciones de coyuntura. Si no es así que alguien formule para esclarecerme, un argumento en contrario, habida cuenta que estuvimos dos años de esta gestión y varios de las anteriores pidiendo que se convoque un ente colegiado para debatir el curso de acción sobre la ciudad y nunca logramos nada hasta que al fin por imperio de algunas solicitudes a las que se decidió dar curso se intento modificar el código sin participación activa de quienes tienen la formación especifica para dar una visión mas profesional y técnica. Y una vez que logramos darle forma a la convocatoria los hechos nos ponen frente a la percepción que solo fue un intento fallido más. Otra vez y van cuantas, bajo la consigna "seguí participando".

Por Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-