Sabemos que, igual que nosotros, las hierbas aromáticas tienen preferencias, ¡y la salvia siempre elige pollo! Hay varias variedades de la salvia, casi todas pueden consumirse y tienen propiedades similares. Estas son algunas propiedades: Es anti-inflamatoria, y es rica en anti-oxidantes. Mejora la memoria. Es estimulante, estomática, diurética, antiespasmódica, antiséptica, carminativa, antisudorífica y vulneraria. Es utilizada para tratar dolencias del aparato respiratorio y digestivo. Contra los sudores nocturnos, en gárgaras y como desinfectante bucal. Se puede aplicar como cataplasma o loción de uso externo para tratar ulceras, llagas y abscesos.
INGREDIENTES
- 4 pechugas de pollo
- Aceite de oliva
- 2 dientes de ajo
- 1 ramita de salvia
- 1 hoja de laurel
- 1 vaso de vino blanco
Salsa
- 3 sobres de anchoas
- 2 cucharadas de mostaza
- Jugo de 1 limón
- Hojas verdes diferentes de ensalada
- Sal y pimienta a gusto
- Hojitas de salvia fresca
PREPARACIÓN
Lavar el pollo, secarlo y salpimentarlo. Pelar y aplastar el ajo. Colocar aceite en una cacerola con el ajo y el laurel.
Cocinar las pechugas cortadas al medio a fuego vivo dándolas vueltas, agregar la salvia y el vino. Son unos 20 minutos hasta que las pechugas estén tiernas. Luego envolver en papel de aluminio y dejar 15".
La salsa
Picar las anchoas, colocar el jugo de limón, la mostaza y el jugo de las pechugas colado, agregar un poco de aceite en forma de hilo batiendo con tenedor o batidor de alambre para que quede la salsa espumosa.
Colocar en fuente las hojas verdes lavadas y la salvia en forma alternada. Cortar las pechugas en forma oblicua ubicar sobre las lechugas y cubrir con la salsa. Servir frío o caliente. Tratar de que la salsa no quede muy líquida (ojo con la cantidad de jugo).
Berta Chudnobsky / berta@tizaymouse.com



