En una entrevista que se publicó en septiembre de 2019, el Arquitecto Rubén Pascolini, Subsecretario de Hábitat de la Provincia de Buenos Aires, dijo textualmente: "En esto hay que ser tajante: hay que terminar con las tomas de tierras" en el distrito bonaerense, aseguró Pascolini, para quien la solución a la histórica problemática de la tierra y la vivienda debe contemplar "una fuerte articulación entre gobiernos, sindicatos, organizaciones sociales y colegios de profesionales". Esta información periodística, surge de un reportaje publicado por TÉLAM en esa fecha, y define una posición central en la mirada de la administración pública sobre uno de los problemas más graves que tiene la evolución de la sociedad.
El acceso al suelo para asentar al individuo y desarrollar la familia, es una situación de múltiples causas y complejas soluciones. Más adelante en la entrevista, el funcionario acotó, "oficialmente hay más de 70 causas judiciales abiertas" radicadas en 40 lugares de la provincia respecto a toma de tierras, y agregó que en los últimos meses hubo algo más de 300 casos de intentos que fueron desactivadas rápidamente, por supuesto haciendo referencia a los hechos registrados a esa fecha, hace ya casi un par de años.
Hace un tiempo que vengo siguiendo las declaraciones del Subsecretario, que se reconoce como un Arquitecto defensor del hábitat popular. En algún reportaje por allí dijo que su formación venía de la izquierda nacional que no entiende el hábitat sin la participación activa de la política.
De un video publicado por la "Asociación Madre Tierra", que se puede encontrar fácilmente en Internet, extracto alguno de sus dichos : "yo creo en el Estado pero no creo en este Estado, creo que a este Estado hay que hay que cambiarlo y creo mucho en que hay que cambiar la relación entre Estado y comunidad … a mí me parece...ese Estado de bienestar del 45 no va a existir más porque por ejemplo la problemática del hábitat no la va a resolver solamente el Estado", y avanza con ejemplos, donde dice que una comunidad solitaria "no va a poder resolver su problema de hábitat porque puede resolver algunos problemas de escala muy pequeña" pero no va a poder resolver el gran problema de la vivienda y el suelo urbanizado.
La fórmula más efectiva, a la luz de los desarrollos internacionales y los múltiples ejemplos que nos provee el urbanismo moderno es la de potenciar la relación entre el Estado como regulador y la actividad privada como promotora de propuestas. Ambos componentes son esenciales en el desarrollo de políticas públicas activas.
¿Por qué me interesa razonar sobre el pensamiento del Subsecretario de Hábitat?, simplemente porque en ese video publicado por Madre Tierra, hace clara mención a la Ley 14, como un instrumento de gestión positivo como complementario a la Ley 8912. Según mi visión, la Ley 14449 de acceso justo al hábitat es hoy el instrumento más proactivo que tenemos para hacer ciudad. Algunos críticos dicen que simplemente es un modo de reflexión sobre un gran error histórico, denostando de esta forma a la ley de uso del suelo, profundamente cuestionada por su carácter elitista y sectario, al haber favorecido la creación de subdivisiones de suelo de dimensiones exageradas, privilegiando la ocupación territorial con segmentos más acomodados de la sociedad y segregando las oportunidades de creación de suelo de calidad para segmentos sociales de menor potencialidad económica.
Más allá de las múltiples críticas que cosechan una y otra legislación lo cierto es que la gama de posibilidades que otorga la legislación combinada, permite hoy pensar en la utilización del suelo desde distintos enfoques territoriales. Por supuesto que las leyes por sí solas no resuelven las crisis habitacionales pero al menos dan un marco de referencia para la generación de la respuesta primaria que es la del acceso al suelo urbanizado.
La Ley de Uso del Suelo limita notablemente las posibilidades porque la relación costo-beneficio de las altas inversiones en infraestructura resultan prohibitivas para la mayoría de la población. La alternativa de la multiplicación del suelo servido es una de las respuestas que la ley provee. Pensemos que la relación de uno a tres en la hipótesis mínima y de uno a cinco en la de máxima si consideramos loteos entre los 200 y 370 metros en relación a los loteos de 1000 o más metros en superficie lo cual permite una generación de más servicios de calidad repartidos entre más adquirentes y esto es uno de los modos de accesibilidad territorial que la ley privilegia.
La realidad es que es imprescindible generar desarrollo urbano como respuesta local al asentamiento razonable de la población y para ello es preciso adoptar posiciones proactivas. Desde el desarrollo intersticial, el crecimiento concentrado, o el desarrollo extraurbano, todos los ejes constituyen una alternativa del mix de opciones posibles para resolver la cuestión primaria que es el acceso a la tierra como motor del asentamiento poblacional.
Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015



