50º aniversario de TenarisSiderca
Más de 1500 espectadores despidieron el 7mo. Festival de Jazz & Blues
En el cierre del ciclo 2004, la presentación del Daniel Maza Trío y de Luis Salinas hizo desbordar la capacidad del gimnasio del club Ciudad de Campana. Bajo la consiga ¨5 noches por 50 años¨ de TenarisSiderca, la 7ma. edición fue todo un suceso comunitarioEl 7mo. Festival de Jazz & Blues en blanco y negro finalizó exactamente igual que como comenzó: con las localidades agotadas, y gente asomada desde puertas y ventanas para seguir el despliegue de los artistas sobre el escenario. Tanto el sábado 25 como el domingo 26, los artistas, en conciertos acústicos, se presentaron en el cálido salón cultural de club, con capacidad para algo más de 200 personas. La noche de cierre, el domingo 5, Maza y Salinas lo hicieron en el gimnasio del club, donde se dieron cita más de 1500 personas. El primer turno de la última noche del ciclo fue organizado conjuntamente por TenarisSiderca, la Secretaría de Cultura y el Club Ciudad de Campana fue para el uruguayísimo bajista Daniel Maza, quien se presentó junto al interminable y siempre vigente Osvaldo Fattorusso en batería y a Abel Rogantini en teclados. Fusionaron candombes y jazz, boleros y tangos, siempre colocando una pizca de pimienta y sal que cautivó el paladar del público. Por su parte, la segunda visita de Luis Salinas al festival -vino a Campana en 1999- colmó todas las expectativas. Fiel a su estilo, Salinas desplegó todo lo que sabe sobre el escenario, sin encasillarse en un género, cociendo fluidamente músicas tan disímiles como el tango, la balada, blues, bolero, jazz…, siempre con una destreza sobresaliente y gusto exquisito, acompañado por un inspirado Sebastián Peyceré en batería; un solvente Juancho Farías Gómez en bajo; y un funcional Javier Lozano en teclados que no dejó de dialogar con la guitarra de Salinas durante todo el show. Era la medianoche del domingo y el público -de todas las edades- no abandonó su lugar hasta el último bis. Fue así, bien arriba, como cerró el último concierto del 7mo. Festival de Jazz y Blues en blanco y negro: un ciclo que generalmente se organiza en 3 fechas, pero que este año, como parte de los festejos por el aniversario de TenarisSiderca, se realizaron "5 noches por 50 años". Lo mejor, musicalmente hablando, fue el trío de Ernesto Jodos y Escalandrum (con la música de Nicolás Guershberg y dirección general de Daniel "Pipi" Piazzolla). Demostraron, sin que hiciera falta, que son los puntales de una generación intermedia plena de creatividad. El pianista arriesga, llega al límite de las posibilidades del instrumento, suma cadencias clásicas, logra una sutileza de sonidos pocas veces alcanzada en nuestro país. Escalandrum muestra el vigor del camino por el que transita junto al Quinteto Urbano, primo musical. Y entre las revelaciones, seguramente debemos apuntar Walter Rinavera (en la Gran Banda, junto a Livia Barbosa, tan delicada y eficaz como sabe hacerlo), exhibió un registro de voz muy similar al de, nada menos, Frank Sinatra. Hasta ha copiado algunos ademanes, alguna sonrisa, el corte de pelo del Frank joven, sin que esto signifique menoscabar su calidad (todo lo contrario). Sobrio en las interpretaciones, manejó el inglés con facilidad y hasta se dio el lujo de protagonizar un final percusivo de primera. "La Cabra" (invitado por Gillespi en su grupo) cantó un blues en inglés y la traducción de Aznar de otro blues en castellano ("Cambió") que dejaron en éxtasis a todo el público. Su voz no estridente, muy bien modulada, llena de pequeñas delicadezas a descubrir muestra a un talento de aquellos. Además, una calidad humana y artística no demasiado frecuente. Finalmente, Sergio Poli, violinista de La Plata, virtuoso del encordado, joven a recordar cuando del espíritu de Stephan Grapelli se habla. Habrá que esperar hasta la próxima primavera para saber qué sorpresa prepararán los organizadores (TenarisSiderca, la Secretaría de Cultura y el Club Ciudad). Mientras tanto, y para amenizar la espera, en tímpanos y retinas quedaron fijados la búsqueda de Roxana Amed; las complejas improvisaciones de Ernesto Jodos; el jazz gitano de Ricardo Pellican; la viseral fusión de Mariana Baraj; el singular sonido de Escalandrum, la chispeante propuesta de Gillespi, todo el glamour y euforia de la ...