Con motivo del Día del Inmigrante, que se celebra el 4 de Septiembre, te proponemos encontrar la manera de ponernos en el lugar de estas personas y de otras culturas y nacionalidades que están dejando su tierra de origen, por diferentes motivos. Recordando que más allá de las etnias, las culturas y las naciones todos compartimos el hecho de Ser Humanos.
Estuvimos reunidos con Gastón Pozo, Licenciado en Relaciones Internacionales, Director del Observatorio de Bolivia, y Vicepresidente del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI). El observatorio hace el seguimiento del pulso social, económico y político del Estado Plurinacional de Bolivia, en forma trimestral, por medio de la cronología y resignificación sobre los hechos observados en las áreas mencionadas.
En este caso lo convocamos para conocer cuál es la situación de los inmigrantes bolivianos en nuestro país y las implicancias que tiene para ellos.
En los últimos años el flujo migratorio ha disminuido debido a una mejora en las condiciones de vida en su país de origen, en comparación a lo que fue la década del noventa. Argentina cuenta con la comunidad boliviana más grande, seguida de Brasil, EEUU y España.
LA INMIGRACIÓN
El segmento de población inmigrante que llega al país corresponde a un nivel socio económico bajo, particularmente el mayor porcentaje de inmigrantes corresponden al departamento más pobre de Bolivia, Potosí. Es bien conocido el nivel de discriminación que existe hacia dicha comunidad y que muchas veces tienden a naturalizarse.
Como por ejemplo las ofensas que se realizan en la tradición futbolera, los estereotipos que se construyen desde los medios de comunicación, y los prejuicios que se expresan a través de palabras, gestos y otras forma de expresar esta antipatía social. En Argentina no son bien recibidos, y se suele ver en general a estas personas desde una postura despectiva, convirtiéndose en un maltrato debido a su origen, cuando en realidad estamos desconociendo su cultura.
Debido a la carencia en el conocimiento de su cultura y sus costumbres, así como también de su realidad, no llegamos a comprenderlos, quedándonos en una postura de rechazo y exclusión sin darles las oportunidades que necesitan para poder integrarse y vivir en sociedad.
Si nosotros eligiéramos o quisiéramos hacer algo positivo por ellos, entonces podríamos conocer su cultura, reconocerlos y desde ese lado recibirlos; de una forma diferente, más empática y amigable.
Gastón nos menciona que la cultura Boliviana es muy rica ya que tiene muchas raíces indígenas y españolas.
Además, se relaciona con nosotros ya que no se puede entender la historia Argentina sin conocer la historia Latinoamericana. Próceres como Juana Azurduy que lucharon por la independencia nos hermanan, nos unen. En las luchas por la independencia Belgrano tras de caer derrotado en Vilcapugio en 1813, y mientras reagrupaba a su ejército en el pueblo de Macha en Bolivia ordenó ocultar la bandera Argentina. En 1885 fue hallada en la capilla de Titiri Bolivia. Actualmente permanece en el museo "Casa de la Libertad", en Sucre, Bolivia, como vestigio de la lucha de ambos pueblos por la libertad.
Incluso el nombre Argentina podría estar vinculado a las minas de Potosí, el Río de la Plata es el río que dirige a las minas de Potosí en el Alto Perú (actual Bolivia).
Todos somos parte de la Patria Grande (América Latina) y nuestras historias nos unen.
Los argentinos que emigran a Bolivia son siempre bien recibidos; Lo que les facilita una amigable integración social. Bolivia es el sexto destino de los argentinos en el exterior y la comunidad argentina que reside en Bolivia es la más numerosa del país vecino. Mientras que cuando es a la inversa, y llega gente de Bolivia, muchos sufren alguna medida de discriminación.
PRINCIPIOS MILENARIOS Y ANCESTRALES
Le trasladamos a Gastón una pregunta cotidiana, y es de dónde surge la asociación del mercado frutihortícola con los bolivianos. Él nos dice que allá, la cultura boliviana en general está muy vinculada con la Tierra, la Pachamama.
En su cultura es muy importante el agradecimiento permanente a la tierra y todo lo que ella nos da. Otra cosa que destacamos es que la cultura Boliviana tiene muy presente tres principios milenarios y ancestrales que sintetizan su moral:
Ama Sua (no seas ladrón); Ama Llulla (no seas mentiroso) y Ama Quella (no seas ocioso). En relación a este último, recalcamos que el éxito boliviano en la frutihorticultura se debe, entre otras cosas, a la cooperación, solidaridad y organización en el trabajo, así como también a su dedicación y esfuerzo arduo.
INTEGRÁNDONOS
Mirando desde la cultura y no desde la nacionalidad, se da una riqueza relacionada con Ser Humano que no es posible si lo miramos desde la nacionalidad, ya que ésta última nos pone límites. La diversidad es lo que nos puede fortalecer.
Con motivo del Día del Inmigrante, que se celebra el 4 de Septiembre, te proponemos encontrar la manera de ponernos en el lugar de estas personas y de otras culturas y nacionalidades que están dejando su tierra de origen, por diferentes motivos. Recordando que más allá de las etnias, las culturas y las naciones todos compartimos el hecho de Ser Humanos.



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