Un fotógrafo humanista
El próximo viernes 29 a las 19 hs., presentada por las cátedras de Fotografía y Medios Audiovisuales de la Escuela de Arte de Campana, en el marco del Ciclo de Extensión Cultural 2003, será inaugurada una exposición de Daniel Muchiut, fotógrafo nacido en Chivilcoy, en el Salón Ronald Nash del Edificio 6 de Julio. Componen la muestra una selección de tres de los ensayos de Muchiut: "Hombres de barro", sobre los obreros que trabajan en los hornos de ladrillo; "La vida de Oscar", sobre uno de esos hombres que, desempleado, decide irse a vivir en un auto abandonado; y "Las flores del mal", sobre campos de girasoles, aves de rapiña y algunas cosas más. Luego de la inauguración Muchiut dará una charla en la Biblioteca Municipal, repasando su obra completa a través de más de un centenar de diapositivas. Auspicia la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Campana, con entrada libre y gratuita.
Daniel Muchiut es un secreto a voces entre los amantes de la mejor fotografía. De una manera silenciosa y constante ha elaborado una obra rigurosa, de extraordinaria calidad y compromiso, compuesta, hasta la fecha, por doce ensayos en un clásico y depurado blanco y negro. Nacido el 3 de noviembre de 1967 en Chivilcoy, Daniel Muchiut se ha nutrido de su entorno, de sus seres y paisajes más próximos, para dar sustancia a la mayoría de sus ensayos. Sin perder su bajo perfil provinciano, Muchiut ha expuesto su obra en museos y galerías de París, Berlín y Madrid, entre otras ciudades de Europa, y sus muestras individuales fueron elogiadas en el Centro Cultural Recoleta, la Fotogalería del Teatro San Martín y la Alianza Francesa de Buenos Aires. Se han referido calurosamente a su trabajo los críticos y curadores más importantes de la fotografía argentina e internacional.
"Hombres de barro"
Dijo Eduardo Gil: "Daniel no necesita alejarse demasiado para encontrar el tema de sus fotografías. A escasas 20 cuadras del centro de Chivilcoy están los hornos de ladrillos que comienza a visitar y a fotografiar. Empieza a compenetrarse de ese mundo irreal, de la vida de decenas de familias que se organiza alrededor del barro, materia esencial para la fabricación de los ladrillos y de sus anacrónicos métodos de trabajo, sometidas a restricciones legales que las acorralan, a la explotación de los intermediarios... Daniel se mete. Al punto de compartir las angustias de esa gente, apadrinar a un chiquito, compartir discusiones y comidas. Y se mete como solo un fotógrafo, como solo un autor puede hacerlo: comprometiendo su visión para mostrarnos a esos hombres-espejismo que surgen del barro. El barro como simbolismo germinal que atraviesa la obra de Daniel Muchiut. El barro modelado por las manos. Argamasa vital y primera a la que el fotógrafo le insunfla el aliento que la convierte en una obra viva, como quería Paul Strand. Daniel Muchiut no intenta la denuncia, hace un reportaje documental de profunda fuerza emotiva. Con austeridad, exponiéndose él a la vida antes de exponer su película; con modestia pero energicamente".
"La vida de Oscar" y "Las flores del mal"
Juan Travnik, director de la Fotogalería del Teatro San Martín, escribió: "Cuando parecen haber caído las posibilidades de soñar un mundo mejor y más justo. Cuando se quiere definir por decreto la muerte de las utopías, como si fuera posible la existencia sin una estructura de pensamiento que nos permita el sueño de una vida mejor, la obra de Daniel Muchiut se instala nuevamente con la firmeza del que cree visceralmente en lo que hace. Testimoniando la realidad que lo rodea el autor habla, en una lectura más abarcadora, de la condición humana. La vida de Oscar, el protagonista de una de las series, cambió sustancialmente al quedarse sin el empleo que tenía en uno de los hornos de barro de Chivilcoy. Se tornó huraño y, en una actitud casi autista, se fue a vivir en un viejo automóvil abandonado en las afueras de la ciudad. En ese mundo de hastío lastimoso, el personaje de espalda encorvada y existencia precaria y angustiante, que comparte sus horas sólo con algunos perros, se convierte en el eje de la metáfora construida por Muchiut para mostrar esa gran parte de la sociedad empobrecida y abandonada. Las imágenes dan cuenta de un gran acercamiento con el personaje, que se convierte en un ser familiar y entrañable para el autor. Sin embargo, la aparición de Oscar a lo largo de todo el ensayo es esquiva. Aparece lo necesario para conmover desde la ternura, el desamparo o la fiereza. En su otro ensayo, los girasoles describen una extraña parábola. Los amaneceres prometedores, las turgencias plenas y vitales de las primeras fotografías, se van transformando con el devenir de la historia en imágenes oscuras y deprimentes. Como almas deshilachadas de cabezas gachas, parecen ejércitos en retirada, que dejan tras de sí desolación y tierras desvastadas, en las que sólo sobrevuelan, como en una imagen premonitoria, algunas aves de rapiña".
Charla y repaso
Luego de inaugurar su muestra, Daniel Muchiut dará una charla en la Biblioteca Municipal, en la que a través de un centenar de diapositivas repasará su obra, contando las condiciones en que fueron producidas sus fotos y revelando la cocina de un trabajo realmente fuera de serie. Luego aceptará las preguntas del público y se prestará a la charla con los interesados en sus fotografías. El horario de inicio, se recuerda es a las 19 hs. del próximo viernes 29 de agosto, en el Salón Ronald Nash del Edificio 6 de Julio.
"La vida de Oscar", qué le queda a un hombre cuando no tiene nada



Contenido del Suplemento Especial (Click para ver)
Contenido del Suplemento Especial (Click para ocultar)